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¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo romance Capítulo 3639

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Tesoro pensó por un momento antes de responderle a Arturo:

—No se preocupe, yo tengo cómo comunicarme con él. En un momento iré a revisar personalmente el estado del tío Marco y luego lo llamaré para darle todos los detalles.

Arturo asintió, visiblemente aliviado. —¡Perfecto, perfecto, excelente!

Al notar que Javier seguía profundamente absorto en su llamada con su abuelo, Tesoro sugirió tomarles el pulso a todos los presentes para evaluar su estado de salud.

El abuelo Alfredo la miró con curiosidad. —¿Simone también sabe de medicina?

Benjamín abrió la boca para hablar. —...

Él conocía perfectamente las impresionantes habilidades médicas de Tesoro, pero se tragó sus palabras justo a tiempo.

Si la familia Bello mantenía un perfil bajo respecto a los talentos de la niña, seguramente era para protegerla. Él debía ser prudente y mantener el secreto.

Tesoro sonrió dulcemente y respondió con total naturalidad:

—Por supuesto, estudio en la Universidad de Medicina Natural de Puerto Rafe.

Con esa simple frase, justificó brillantemente sus amplios conocimientos médicos sin levantar ninguna sospecha. Los ancianos, lejos de dudar, se deshicieron en elogios:

—La medicina natural es excelente. Es la sabiduría que nos legaron nuestros antepasados y vale totalmente la pena estudiarla y fomentarla.

Tesoro asintió con una sonrisa radiante. —¡Así es!

Sin embargo, Benjamín, que observaba todo desde un lado, estaba lleno de interrogantes. —(?)

Las habilidades médicas de esa niña eran demasiado excepcionales como para haberlas aprendido simplemente en una universidad. ¡Alguien inmensamente capaz debió haberle enseñado!

Para que una niña tan pequeña tuviera semejante nivel de destreza, el talento natural no era suficiente. ¡Definitivamente debía tener a una figura legendaria instruyéndola en secreto!

Al recordar los rumores que circulaban en Puerto Rafe sobre ella y Nano Hidalgo, el corazón de Benjamín comenzó a latir con fuerza.

Nunca supo a ciencia cierta si Tesoro había salvado a Nano o no, pero de lo que sí estaba completamente seguro era de que esa niña los había arrancado a él y a Isabela de las garras de la muerte.

Y, sumado a eso, su hijo había mencionado que estaba en una "misión clasificada" que consistía en servir de guardaespaldas personal de la pequeña...

¡Su hijo era un activo de las fuerzas especiales! Su vida entera estaba dedicada al servicio del Estado. ¡Quien le asignaba sus misiones era la máxima autoridad del país!

¡Eso significaba que el mismísimo Estado había ordenado a Eric que protegiera a esta niña!

¡Las altas esferas del gobierno la estaban protegiendo!

De pronto, como si hubiera sido golpeado por un rayo, Benjamín contuvo el aliento, con los ojos tan abiertos que parecían a punto de salirse de sus órbitas.

El verdadero origen y respaldo de esta dulce niña iban muchísimo más allá de lo que nadie en esa habitación podía llegar a imaginar. ¡Las poderosas familias Bello, Ortega e Hidalgo, que todo el mundo conocía y reverenciaba, eran probablemente los escudos más irrelevantes que ella tenía a su disposición!

¡Detrás de ella se erigía una protección infinitamente superior!

Benjamín miraba a Tesoro, totalmente estupefacto, mientras su corazón golpeaba con fuerza contra su pecho. ¡Esa niña no era una simple heredera rica, era una entidad sagrada e intocable!

Isabela notó su extraña reacción y le preguntó en voz baja: —¿Qué te pasa?

Benjamín tragó saliva con gran esfuerzo, compuso una sonrisa y dijo:

—Solo estaba pensando en que, desde que Simone llegó a nuestras vidas, la familia Enríquez no ha dejado de recibir bendiciones. Ella es la verdadera estrella guía de nuestra familia, ¡y juro que la trataremos como se merece el resto de nuestras vidas!

Isabela soltó una suave risita.

—No hace falta que lo jures, todos aquí adoramos a Simone.

La señora Solís también intervino:

—¡Totalmente de acuerdo! Simone es como un angelito de la buena suerte. ¡Para nosotros también es una bendición enorme, y la adoramos!

Tesoro les sonrió con ternura.

—Mi mamá siempre me dice que el amor debe ser recíproco. Ustedes me aman a mí, ¡así que yo también los amo a ustedes!

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