Entrar Via

¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo romance Capítulo 3643

Nuevo hogar¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo ya está en NarraverseSigue leyendo en nuestro nuevo sitio: un lector más limpio, páginas más rápidas y los capítulos más recientes.Leer en Narraverse

Mateo del Pozo, de pie sobre el poste de madera a más de diez metros de altura, frunció el ceño mirando hacia abajo.

—¿Quién?

—¡Tu novia! —le gritó el anciano.

—¿Mi novia? ¡Yo no tengo novia! Yo... ¡¿Qué?! ¡¿Simone Bello me está llamando?!

El abuelo asintió eufórico.

—¿Pues quién más va a ser? ¡¿Cuántas novias tienes, desgraciado?!

Mateo entró en pánico.

—¿De verdad es ella?

El anciano puso los ojos en blanco.

—¡¿Acaso me ves cara de estar bromeando?! ¡La pequeña Bello ya te ha llamado varias veces, baja de ahí y contesta ahora mismo!

¡El corazón de Mateo dio un vuelco!

—Yo... yo... ¡bajo enseguida! Yo... ¡ah, ah, ah!

Debido a los nervios, el pie de Mateo resbaló sobre la madera mojada y, con un grito ahogado, cayó directo al agua.

¡Splash!

Una enorme columna de agua salpicó por todas partes.

Como los postes estaban clavados en un estanque para mantener la humedad del ambiente, Mateo emergió a los pocos segundos, empapado de pies a cabeza como un perro abandonado.

El Abuelo del Pozo chasqueó la lengua y apartó la mirada, avergonzado de él.

El guardia personal se quitó rápidamente su chaqueta, se acercó al borde, ayudó a Mateo a salir del agua y lo cubrió.

Mateo se secó el agua de los ojos y corrió hacia su abuelo, sin importarle lo lamentable que se veía.

—¿De verdad es Simone?

El viejo le soltó una patada en la espinilla.

—¡Serás imbécil! Si ni siquiera le contestas el teléfono a tu propia novia, ¡¿qué clase de patán eres?!

—... No sabía que era ella. Deme el teléfono rápido, a lo mejor es una emergencia.

—¡Si no fuera por mí, te quedarías soltero toda la vida! —El abuelo le entregó el aparato—. ¡Más te vale darle una buena explicación a la niña!

—Sí, sí, ya sé —murmuró Mateo.

De repente, el viejo le dio un manotazo en la nuca.

—¡Abuelo! ¡¿Ahora por qué me pega?!

El anciano lo miró con fiereza.

—¿Por qué pones esa cara de angustia? ¡Si una chica linda te llama por iniciativa propia, deberías estar saltando de alegría!

«¡¿Alegría de qué?!» pensó Mateo, miserable.

Desde que se enteró de que ella iría a visitarlos, ¡tenía pesadillas todas las noches!

Soñaba que ella lo agarraba por el cuello, asfixiándolo, preguntándole quién le había dado el valor para mentir y decir que eran novios.

En sus sueños, no importaba cuánto rogara o se disculpara, ¡ella terminaba asesinándolo!

Solo recordar esas pesadillas lo hacía temblar.

—Voy a contestar, permiso.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo