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¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo romance Capítulo 3713

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Eric les explicó su idea:

—Primero, hay que hacer que provoque un escándalo y gane el repudio de todos, y luego lo hacemos caer sin piedad.

Ledo entrecerró los ojos para asimilarlo, pero Tesoro, que no entendió, abrió mucho los ojos y preguntó:

—¿Qué quieres decir?

Eric aclaró:

—Deben encontrar una excusa perfecta para que él mismo cause problemas. Una vez que despierte la furia del público, entonces pueden probar la toxina en él y hacerlo sufrir.

—Si lo hacemos así, nadie dirá que nuestra seguridad es mala; simplemente dirán que se lo buscaba. No solo demostraremos que no somos un blanco fácil, sino que también exhibiremos nuestra fuerza.

—Lo ideal sería encontrar el momento exacto en el que él mismo decida evadir a la seguridad de Puerto Rafe.

Ledo lo entendió al instante y preguntó, lleno de entusiasmo:

—Pero si está en Puerto Rafe, ¿cómo hacemos para que quiera deshacerse de nuestros guardaespaldas por voluntad propia?

Eric analizó:

—Cuando necesite atender asuntos privados y secretos, definitivamente buscará perder a nuestros escoltas. Solo tenemos que aprovechar esa oportunidad para que cause un problema.

—El único inconveniente es que, si planea despistar a los nuestros, se preparará bien para que no podamos seguirlo, y además, no sabemos exactamente cuándo decidirá atender esos asuntos privados.

Ledo sonrió con confianza:

—¡Eso es fácil! ¡Le diré a Miro que los vigile de cerca!

Dicho esto, Ledo sacó su teléfono y se alejó para llamar a Miro. Tesoro miró a Eric.

—Eric, ¿si logramos encontrar la oportunidad perfecta, podremos actuar de inmediato?

Eric asintió.

—Sí.

Tesoro saltó de alegría.

—¡Qué bien! Con razón papá y la bisabuela me pidieron que te escuchara, eres tan confiable como mi hermano Laín.

Eric sonrió levemente.

—...Come algo y descansa un rato. Aún eres pequeña y estás creciendo, no debes desvelarte.

Tesoro asintió con mucha obediencia.

—De acuerdo.

Tomó un pequeño bocadillo y murmuró para sí misma:

—¡Tengo que terminar este virus lo antes posible! ¡Quiero atacar antes de que regresen a su país!

Eric la observó con ternura.

—...No te presiones tanto.

Tesoro le sonrió.

—No es presión, es un objetivo. Me divierte mucho hacerlo.

Tesoro lo miró con una sonrisa dulce, y la mirada de Eric se suavizó por completo.

Ledo regresó de su llamada.

—Ya le avisé a Miro. Él se encargará de vigilarlos, y apenas haya algún movimiento, nos enviará un mensaje.

Tesoro preguntó curiosa:

—¿Miro también lo sabe ya?

Ledo sonrió ampliamente.

—No pasa nada si Miro se entera. Te consiente tanto que apoyará cualquier cosa que hagas, nunca te delatará.

El rostro de Tesoro se iluminó de felicidad.

—¡Sí!

Después de comer, Tesoro tomó algunos dulces más para llevar a su cuarto. Ledo le preguntó:

—Tesoro, ¿a qué hora vas a dormir?

Tesoro respondió:

—Aún no lo sé, pero luego me acostaré un rato en mi habitación. No te preocupes por mí, tú y Eric vayan a descansar pronto.

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