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Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 11

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Al escuchar eso, Damián ni siquiera frunció el ceño. Simplemente se dio la vuelta y entró al estudio.

Al parecer, no le importaba en absoluto el estado emocional de Bianca, ni si se quedaba o se iba.

Siendo así, Perla tampoco tenía nada más que decir. ¡Ella tampoco quería verla ni un segundo más!

Bianca esperó a que todos se marcharan, bajó la mirada, soltó una risa amarga y subió las escaleras para hacer sus maletas.

Al salir con su equipaje, pasó por la puerta entreabierta del estudio de Damián y alcanzó a ver la silueta de otra persona: Romeo Paredes, médico del Centro Médico Figueroa y gran amigo de su esposo.

Romeo le estaba entregando los informes médicos que Bianca se había hecho en esos días. Al ver que Damián los hojeaba, no pudo evitar preguntar:

—¿Qué pasa? ¿Ahora resulta que te empieza a importar el bebé que lleva en el vientre?

Damián revisó los resultados de los análisis con absoluta calma y respondió con frialdad:

—Es idea de mi abuelo.

Romeo dejó escapar un suspiro de alivio, pensando en Melisa Serrano:

—Ya lo sabía, es imposible que te importe alguien como ella. Esa mujer es demasiado ilusa si cree que un bebé le dará poder. Pero no te preocupes, yo mismo he supervisado cada uno de sus chequeos. Además, ¿cómo crees que una mujer como ella sería capaz de abortar? Te ama con locura. Si pierde al bebé, cortaría el único vínculo que tiene contigo. ¿Qué haría entonces si te divorcias de ella?

Damián terminó de leer la última página, el informe más reciente.

Indicaba el sexo. Como aún era muy pronto, el margen de error era alto, pero señalaba que era un niño.

—Haz que vaya a revisión mañana. Cuando termines, envía los resultados directamente a la mansión del abuelo y a mi abuela. No me los traigas a mí.

Bianca no quiso escuchar más. Agarró su maleta y se marchó.

Debido a la total indiferencia de Damián, esos informes habían sido rellenados al azar por los médicos del Centro Médico Figueroa. Jamás le habían hecho una revisión exhaustiva.

Ni siquiera se habían dado cuenta de que esperaba gemelos, y eso que tenían los equipos más avanzados.

Solo se enteró de la verdad tras el accidente automovilístico que le provocó el aborto espontáneo, cuando la atendieron en otro hospital...

Perla Figueroa seguía sentada en la planta baja. Al ver que Bianca realmente se iba, pensó que era solo otro de sus berrinches femeninos para llamar la atención.

No pensaba tolerarlo, así que habló sin tapujos:

—Lárgate bien lejos, no vaya a ser que un hijo de la familia Figueroa termine siendo tan falso y ridículo como tú. ¡Una descarada sin educación! Cuando nazca ese bebé, la verdadera señora de la casa se encargará de criarlo como su madre.

El estudio no estaba insonorizado, y mucho menos con la puerta entreabierta.

Damián escuchó perfectamente cómo su madre la insultaba, pero, como siempre, prefirió ignorarlo.

Bianca no dijo ni una palabra. Ya nada de eso le importaba. Tomó su maleta y cruzó la puerta.

Jamás volvería a ese lugar.

Era un mundo al que nunca perteneció.

En la habitación, Damián estaba frente a su armario.

Antes, Bianca solía lavar a mano, arreglar y planchar su ropa por iniciativa propia.

Capítulo 11 1

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