Selena levantó la vista de golpe.
Y vio al hombre alto y corpulento avanzando hacia ella, paso a paso.
El corazón de Selena dio un vuelco.
—Tengo dinero... les daré dinero. Puedo ir ahora mismo a sacarlo del banco.
El hombre soltó una risa burlona.
—¿Crees que somos imbéciles? ¿Dejarte ir para que saques dinero, o para que corras a la policía?
Selena lo miró fijamente, tratando de convencerlo.
—Les prometo que no llamaré a la policía. Les doy el dinero, me dejan ir y hacemos como si nada hubiera pasado.
El hombre alto se paró con los brazos en jarras.
Miró desde arriba a esa mujer hermosa y elegante, alguien que en su patética vida jamás habría podido ni mirar de cerca, y que ahora le suplicaba casi al borde de las lágrimas. Una sonrisa perversa se dibujó en su rostro, y su mirada se volvió repugnante.
Su sonrisa daba asco.
Levantó la mano y acarició la mejilla de Selena.
—El dinero ya no me importa. Esta noche, quiero tu cuerpo.
La sangre de Selena se heló al instante.
Bajo los ásperos dedos del hombre, la piel radiante de Selena era irresistible.
—Ya te tenemos amarrada, ¿no sería un desperdicio si no aprovechamos?
Selena giró el rostro bruscamente para esquivarlo.
Pero no sirvió de nada.
Las manos del hombre eran callosas y desprendían un olor nauseabundo a tabaco barato que le revolvió el estómago.
—Qué piel de porcelana.
—Como la seda.
—Las esposas de los millonarios son otra cosa.
—Me pregunto si en la cama también son diferentes a las demás...
Hablaba con una sonrisa repulsiva, desnudándola con la mirada.
Selena lo observó fijamente, con los ojos llenos de rabia.
Cuando los dedos del hombre pasaron cerca de sus labios...
Selena abrió la boca de golpe y le mordió el nudillo del dedo índice. Con todas sus fuerzas.
Sintió el sabor a sangre inundando su boca.
El hombre alto, enfurecido y humillado por el dolor, levantó la mano y le dio una brutal bofetada.
¡Plaff!
El rostro de Selena fue proyectado hacia un lado por el impacto y un hilo de sangre brotó de la comisura de sus labios.
El hombre bajo entró caminando tranquilamente.

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