Entrar Via

Traicionada y adorada: Ahora soy inalcanzable romance Capítulo 86

Selena se quedó pasmada.

Zulema rompió a llorar desconsoladamente, cubriéndose el rostro con una mano. —¡Fue en su propia casa! ¡En su propia recámara! ¿Cómo se atreve a hacernos algo así? ¿Por quién nos toma? ¡Es un insulto a toda la familia!

El corazón de Selena dio un vuelco, invadido por una mezcla de asombro y alegría.

Siempre había creído que su abuela, con sus ideas tradicionales, le pediría que aguantara y que no se divorciara.

Porque, incluso hoy en día, en el pequeño pueblo de donde venían, a las mujeres divorciadas todavía se les juzgaba duramente.

Al haber vivido toda su vida en ese entorno, era lógico que su abuela pensara de la misma manera.

Pero no fue así.

Selena jamás imaginó que su abuela, al enterarse de la infidelidad de Vidal, la apoyaría tan incondicionalmente para separarse.

Selena se frotó el rabillo del ojo para limpiar una lágrima. —Abuela, vámonos a casa a platicar. Todo esto es más complicado de lo que parece.

Al escuchar esta respuesta, Vidal sintió que le quitaban un enorme peso de encima.

Una leve sonrisa de triunfo asomó en sus labios.

Lo sabía.

Selena era incapaz de vivir sin él.

Vidal carraspeó ligeramente. —Te explicaré todo más tarde. Por ahora, llévate a tu abuela a casa para que se calme.

Selena lo ignoró por completo.

Medio arrastrando a Zulema, se la llevó de allí.

Vidal se quedó observando fijamente hasta que ambas figuras desaparecieron por el pasillo del elevador. Luego, se acercó a unas sillas de plástico y se dejó caer. Apoyó la cabeza en la pared fría y se frotó las sienes con frustración.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Traicionada y adorada: Ahora soy inalcanzable