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Tu Tío en mi Cama: El Inicio de mi Venganza romance Capítulo 189

—¡Con más fuerza, más fuerza…!

—… —Wendy, a punto de explotar de la rabia, sentía que los dedos se le iban a romper.

Verlo disfrutar de su "masaje" la enfurecía aún más.

—¿Te gusta, verdad?

—Sí.

—Pues entonces te voy a dar gusto de verdad —dijo, apretando los dientes.

Con un movimiento rápido, le agarró su "punto débil" sin piedad, lo dobló, lo retorció y lo estrujó.

—¡Ay, ay, ay! —El grito de dolor de César, que hasta hace un segundo disfrutaba, resonó en la cabina—. ¡Suelta, suelta!

Las venas de la frente se le marcaron, y rodó por el suelo, casi desmayado del dolor. Los pasajeros de los asientos de al lado se asomaron, alarmados.

—¿Qué le pasa a ese hombre? ¿Por qué grita así?

—¿Será un ataque epiléptico? ¡Llamen a una azafata!

César, sudando frío, no podía creer que ella hubiera sido tan… poco ortodoxa. Y tan brutal. Al oír los murmullos de la gente, Wendy se sonrojó, avergonzada. Al fin y al cabo, estaban en un lugar público, y su comportamiento no había sido precisamente civilizado.

Una joven atractiva del asiento de al lado se acercó a ayudarlo.

—Guapo, ¿estás bien?

Wendy se quedó con la mano en el aire, viendo a César retorcerse de dolor en el pasillo, el sudor frío corriéndole por la cara. Su aspecto lamentable no tenía nada que ver con su habitual arrogancia. Sintió una punzada de algo parecido a la culpa, pero la rabia la venció. ¡Él se lo había buscado!

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