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Tu Tutor, Tu Esposo, Tu Ex romance Capítulo 91

Esteban sonrió con ternura.

Gloria vio esa sonrisa y se enojó más.

—¿De qué te ríes? ¿Te parece muy chistoso?

Le lanzó una mirada fulminante y luego regresó a su recámara con el rostro inexpresivo.

Esteban apartó la mirada y siguió trabajando.

Se comunicaba en inglés con empleados en el extranjero.

Cuando hablaba inglés, su voz sonaba clara y elegante.

Poco a poco, oscureció.

Esteban pidió cena a domicilio por la noche.

Eligió un restaurante de comida ligera; era el bistró que había abierto Lucas.

Gloria estaba enferma, no le convenía comer cosas muy condimentadas.

Sonó el timbre y Esteban metió la comida.

—Gracias.

El empleado del restaurante estaba bien capacitado y tenía una excelente actitud.

—De nada, señor Aguilar. Que disfrute su cena.

Esteban guardó la computadora y fue sacando los envases uno por uno.

Conocía bien lo que le gustaba a Gloria, pero aun así pidió bastantes cosas.

La gente enferma no tiene mucho apetito y se pone melindrosa.

Esteban caminó hacia la puerta de su recámara y tocó suavemente.

—Gloria, a cenar.

Pasó un rato antes de que Gloria abriera.

Él seguía parado frente a su puerta.

Ella lo rodeó, se sentó directamente y empezó a comer.

Esteban había pedido consomé, una ensalada y pechuga asada.

Al ver que estaba dispuesta a comer, Esteban se preocupó un poco menos.

—¿Está bueno?

Gloria le respondió:

—Da igual.

—Gracias. ¿Cuánto te gastaste hoy en el mercado y en la cena? Te lo transfiero. Ah, y el tiempo que pasaste cuidándome, cuéntalo como horas extra. ¿Cuánto es? Te lo transfiero todo junto.

Diciendo esto, sacó su celular y abrió la aplicación del banco.

Capítulo 91 1

Capítulo 91 2

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