Entrar Via

Tus Besos Me Supieron a Traición romance Capítulo 9

Al escuchar esto, Estefanía supo al instante que Viviana había ido con el cuento.

Respondió con una sonrisa ensayada y formal: —No siempre es así. Hoy en día, en esa famosa plataforma de comercio electrónico, puedes encontrar cosas muy baratas que salen excelentes. Solo hay que tener buen ojo. Y para una experta en detectar fraudes como yo, no hay riesgo de engaño.

Las palabras de Estefanía golpearon a Sebastián con crudeza.

Lo había comparado con la mercancía barata de las tiendas en línea, y encima presumía de ser una profesional en detectar estafadores.

¿Acaso no era una forma descarada de llamarlo basura?

Apretando las mandíbulas por el enojo, Sebastián replicó: —Ya que la Maestra Jiménez es tan hábil en esto, ayúdeme a analizar a mi exesposa. Se largó por cuatro años, abandonando a su hijo sin importarle nada. ¿Qué nivel de escoria diría que es una mujer así?

Estefanía lo miró fijamente: —¿Me diría usted, Señor Pérez, la razón por la que su exesposa se marchó? ¿Qué estaba atravesando cuando se fue? Por lo que sé, a ninguna madre le es fácil separarse de su hijo, a menos que sufra una profunda traición por parte de sus seres queridos.

Aquello le hizo recordar a Sebastián el dolor en el rostro de Estefanía cuando él y su hijo le dieron la espalda.

Apretó los puños con fuerza. —Por mucho que me odie a mí, el niño no tenía la culpa.

La sonrisa de Estefanía se desvaneció lentamente. —Señor Pérez, antes de ser madres, somos mujeres e individuos independientes. Debemos valorarnos y respetarnos. Ante un matrimonio tóxico, una mujer tiene todo el derecho de no dejarse chantajear por los hijos ni por la culpa materna. Debería poder decidir por sí misma. ¿No le parece?

Su tono era sereno; no había rastro alguno de alteración.

Hablaba como si esa mujer fuera una completa desconocida.

A Sebastián se le hizo difícil tragar esa indiferencia.

Estefanía siempre había sido una mujer entregada en cuerpo y alma a su matrimonio y a su hijo. Amaba su hogar y adoraba a su pequeño.

Aunque hubieran pasado cuatro años, no tenía sentido que se hubiera vuelto tan de piedra.

Una oscura llamarada ardía en las profundidades de sus ojos; buscaba, desesperadamente, cualquier atisbo de rencor en la mirada de Estefanía.

Con solo una chispa, él no se sentiría tan derrotado.

Sin embargo, lo único que encontraba era un rostro hermoso e impecable, que seguía luciendo una sonrisa apacible.

Sebastián sintió una dolorosa punzada en el pecho.

Capítulo 9 1

Capítulo 9 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Tus Besos Me Supieron a Traición