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Un Adiós y Un Arrepentimiento a 30,000 Pies de Altura romance Capítulo 116

Mientras conducía, al pasar frente al edificio del Registro Civil en el centro de la ciudad, una figura familiar capturó su atención de golpe.

Era Ofelia.

Llevaba un vestido azul claro y el cabello suelto sobre los hombros. Iba bajando las escaleras del Registro Civil, con un sobre transparente en las manos.

¿Qué estaba haciendo ahí?

¿Trámite de pasaporte?

¡¿Se iba del país?!

Ese pensamiento lo golpeó como un rayo.

Pisó el freno de golpe. Los neumáticos chirriaron brutalmente contra el asfalto, haciendo que los transeúntes voltearan a mirar.

El hombre, que siempre se mostraba impecable, perdió los estribos. Se quitó el cinturón, abrió la puerta a empujones y corrió hacia ella, agarrándola del brazo.

—¡Ofelia!

Su respiración era agitada, y su voz, desesperada.

—¿Qué haces aquí? ¿Estás sacando el pasaporte? ¡¿A dónde diablos te piensas ir?!

El fuerte jalón hizo que Ofelia tropezara. Un agudo dolor le recorrió la muñeca.

Frunció el ceño, volteó a ver que era Adrián y se soltó de un tirón, retrocediendo un paso para mantener la distancia.

—Señor Caballero, controle su comportamiento. Hacer escenas y forcejear en público es de muy mal gusto.

Su voz era fría, sin la más mínima emoción:

—Y en cuanto a mi pasaporte, o a dónde voy, es mi problema. Además, no creo que tenga que pedirle permiso para irme de vacaciones.

No tenía por qué darle explicaciones de sus planes.

—¿Vacaciones? ¿Justo ahora te vas de vacaciones? Ofelia, ¡¿qué demonios tienes en la cabeza?!

El tono indiferente de ella lo volvió loco, haciendo que alzara la voz sin querer.

—Aún no hemos arreglado lo del divorcio y ¿ya estás pensando en huir? ¿Con quién? ¿Con el doctorcito Osorio? ¿O con algún otro amante que me tienes escondido?

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