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Un Adiós y Un Arrepentimiento a 30,000 Pies de Altura romance Capítulo 146

Adrián miró fijamente a Sofía. El frío y la furia en sus ojos cayeron sobre ella como una tormenta helada, y el terror comenzó a apoderarse de cada rincón de su cuerpo.

Ella conocía de sobra de lo que era capaz Adrián cuando se enojaba, y el simple pensamiento de que usara esos métodos contra ella la aterraba.

Pero, por suerte, aún tenía al bebé como escudo.

—Adrián, ¿no confías en mí? Te juro que no fui yo...

—Sofía, no me obligues a investigarlo.

La advertencia en su voz fue tajante, y un destello de peligro cruzó por su mirada.

Sofía sintió un escalofrío recorrerle la espalda. La imponente figura frente a ella la asfixiaba, sintiendo que en cualquier momento la devoraría viva.

—Yo... yo...

Adrián respiró hondo, barriéndola con una mirada gélida.

—¡Lo hice por tu propio bien, Adrián! ¡Esa mujer no te ama en lo absoluto! Si siguen enredados de esta manera, solo terminarán haciéndose daño. Si las cosas están así, ¿por qué no pueden simplemente dejarse ir?

—¿Entonces lo admites?

—Yo... —Sofía no sabía qué decir.

No esperaba que Adrián descubriera tan rápido lo que había hecho. Aunque sabía que, mientras el bebé existiera, él no se atrevería a hacerle daño físico.

Sin embargo, la imagen de mujer frágil e inocente que tanto le había costado construir frente a él, acababa de desmoronarse en pedazos.

—¡Jamás he pensado en divorciarme de Feli!

—Pero Adrián, ella no te ama...

—¡Si me ama o no, no es asunto tuyo! ¡Lo que pase en mi matrimonio no le incumbe a una intrusa!

¿Intrusa?

¡¿La acababa de llamar intrusa?!

Sofía sintió cómo su corazón se partía en dos. Jamás imaginó que, en el fondo, para Adrián ella no era más que una persona ajena a su verdadera vida.

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