Entrar Via

Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 679

Cuando volvió en sí, lo único que vio fue el techo blanco sobre ella y el familiar olor a desinfectante. Un doctor le hizo una serie de revisiones y, tras confirmar que estaba bien, salió de la habitación.

—¿Te sientes mal en alguna otra parte?

La ayudaron a sentarse. Rafaela miró con asco a Liberto. Su aspecto era descuidado, con una barba incipiente y una preocupación en los ojos que parecía genuina, como si de verdad temiera que se muriera.

—Aléjate de mí, apestas.

Liberto quiso acariciarle la cara, sentir su presencia, pero al darse cuenta de su aspecto desaliñado, retiró la mano lentamente. Rafaela giró la cabeza, rechazando su contacto.

—Voy a darme una ducha. Ahorita vuelvo a verte. Joaquín, vigila a la señora.

—Sí, señor Liberto.

Joaquín entró y se paró respetuosamente al lado de Rafaela.

—Señorita, lo que necesite, solo pídalo. —Al ver cómo el estado de Rafaela había hecho que el señor Liberto perdiera el control y el juicio, Joaquín comenzó a verla con otros ojos, tratándola con la debida seriedad.

—¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? ¿Y mi papá?

—Hoy es el cuarto día —respondió Joaquín—. El señor Fernández está descansando en la habitación de al lado. Estos días, el señor Liberto no se ha separado de usted ni un momento. Él… está muy preocupado.

—Cuando tuve el accidente y casi me muero, bien que se fue a Villa Sueño del Cielo a dormir con Penélope. ¿Y ahora le entra la preocupación? Hipócrita.

Rafaela miró la oscuridad de la noche a través de la ventana. Las campanadas de la medianoche sonaron, y recordó las palabras que Liberto le había dicho antes de desmayarse…

—¿Puedes decirme por qué?

Rafaela vaciló, sus ojos fijos en los de él. La calma que tanto le había costado encontrar amenazaba con romperse al recordar todo de nuevo. Liberto notó cómo el monitor cardíaco a un lado mostraba una alteración drástica.

—Lo siento, si recordar te hace mal, no pensemos más en eso. Duerme un poco más…

—Porque tuve un sueño. En el sueño, te la pasabas vengándote de la familia Jara. Para quitarme las acciones del Grupo Jara, me engañaste para que firmara un acuerdo de transferencia. Después… de ocho años de casados, descubrí que me habías estado engañando todo el tiempo con una mujer en Villa Sueño del Cielo… ¿Quieres adivinar quién era? Era Penélope. Cuando descubrí lo suyo, me di cuenta de que tenías dos hijos con ella. Ese día… cuando supiste que yo sabía de Penélope, temiste que revelara su relación… igual que ahora, temías que afectara su reputación. Así que… te divorciaste de mí. En el acuerdo de divorcio, me dejabas en la calle…

Rafaela hablaba, y con cada palabra, sentía la reacción de él. Veía en sus ojos un dolor y una negación de la verdad, un arrepentimiento que, extrañamente, le producía una sensación de venganza. Continuó:

—En el sueño, te convertiste, tal como dijiste hace cuatro días, en el hombre más rico de Floranova. Pero yo no me convertí en la esposa del hombre más rico, sino que… mi destino fue acabar en la calle.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Venganza Reencarnada de la Rica Heredera