Mauricio, al enterarse del asunto, no se interpuso y dejó que las cosas siguieran su curso. Su único propósito en Tierra Dorada era ayudar a su señor a que el joven amo regresara a Francia lo antes posible para heredar todo el Grupo Huerta. Ignorando los detalles del proceso, sabía que solo cuando el joven amo hiciera lo que consideraba correcto y cumpliera con sus obligaciones, regresaría. Y lo haría junto a la futura señora del Grupo Huerta.
El joven amo tenía sus razones para tomar esa decisión, y como su mayordomo, su deber era obedecer todas sus órdenes.
La clave para que el joven amo regresara era una sola: Rafaela…
***
La cirugía transcurrió sin problemas.
Vanessa, por su parte, estaba bajo la vigilancia de los hombres de Saúl Huerta en Lomas del Cielo. Amanda no tenía autoridad para interferir en las decisiones de la familia Huerta; al fin y al cabo, era un asunto familiar.
Amanda solo se preguntaba si cada paso que estaban dando no era un error…
Penélope era, sin duda, una buena chica. Pero todos habían asumido que era la joven que le gustaba a Liberto, por eso Vanessa y ella habían intentado acercarse. Sin embargo, la actitud de Liberto ahora era clara: por Rafaela, estaba dispuesto incluso a renunciar a su herencia del Grupo Huerta.
¡Qué locura!
Pero un hombre así, tan devoto, era difícil de encontrar. Su actitud hacia Rafaela era muy diferente a la de Saúl. ¿Cómo podía un hombre tan frío y calculador, que siempre ponía sus intereses primero, haber engendrado un hijo tan apasionado e imprudente?
Si en aquel entonces Saúl hubiera tenido la mitad de la ternura de su hijo, durante el tiempo que pasó con Abril, ella no habría desarrollado ese rechazo hacia él, ni se habría ido a Francia a conocer a Fernández y elegirlo como el hombre de su vida. Si la familia Jara y la familia Huerta se hubieran unido en matrimonio, ¿cómo habría podido Abril morir trágicamente y la familia Jara caer en desgracia?
—Si quieres reencontrarte con Liberto y fortalecer su relación de madre e hijo, la clave está en Rafaela. Considera lo de antes como un malentendido. Todavía estás a tiempo de empezar de nuevo con Rafaela.
—Pero si sigues con esta terquedad, no solo decepcionarás a Saúl, sino que la brecha entre tú y Liberto se hará tan grande que será casi imposible de reparar.
Vanessa sabía que todo eso era verdad, pero al pensar en la actitud arrogante de Rafaela, en su falta de modales y educación, que no le llegaba ni a los talones a Penélope, sentía un nudo en el estómago. Su prejuicio contra Rafaela no hacía más que crecer.
—No es que no quiera aceptarla. Si ella estuviera dispuesta a cambiar, a controlar un poco su temperamento y a aprender buenos modales, yo estaría dispuesta a acogerla.
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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Venganza Reencarnada de la Rica Heredera
Excelente novela...