—El joven amo ya ha perdido demasiado tiempo afuera…
—Cuando el señor regrese a Floranova y se entere de la situación del joven amo, no creo que vaya a ser tan comprensivo.
—La segunda opción es que, esta misma mañana, el joven amo revele su identidad y le confiese todo a la joven señora. Dudo que alguien rechace la oportunidad de convertirse en la matriarca de la familia Huerta. Mientras al joven amo le guste, no importa si la joven señora quiere quedarse a su lado o no. Teniendo a la familia Jara en sus manos, ella no se divorciará de usted tan fácilmente.
—Sin embargo, la situación entre usted y la joven señora seguiría siendo muy parecida a la actual.
—Finalmente, queda una última opción: el divorcio. El joven amo regresa a donde debe estar… y deja a la joven señora sola en Floranova. Mientras usted no la vea, con el tiempo, el joven amo la olvidará.
***
Cuando Rafaela Jara regresó a la habitación principal, vio que la puerta corrediza que conectaba con el estudio de al lado estaba abierta. No había luces encendidas. Liberto Padilla, incluso cuando tenía trabajo, solía hacerlo en la habitación contigua. Al no verlo, Rafaela no le dio importancia, simplemente se metió en la cama y se quedó dormida por su cuenta.
A las dos de la madrugada, Rafaela se despertó de un sobresalto.
—¡Miguel! —exclamó, despertando agitada, con la frente cubierta de sudor frío. Al abrir los ojos, lo primero que vio fue la pesada cortina que caía hasta el suelo junto a la cama.
Resultó ser solo una pesadilla. Soñó con Miguel, envuelto en un gran incendio. Rafaela intentaba salvarlo, pero parecía haber una barrera invisible entre ellos que no podía cruzar.
[Haré que investiguen lo de Marcelo Cárdenas y te enviaré la información a tu correo.]
Rafaela no respondió. Tiró el celular a un lado, se quitó las sábanas y se levantó de la cama. No le importaba si se iba por un viaje de verdad o porque las palabras de ayer habían hecho que la convivencia fuera difícil para él. A ella le daba igual.
Solo eran tres meses. En su vida anterior, estuvieron casados por muchos años, y de todos modos, Rafaela vivió sola durante ocho de ellos.
Si él intentaba ponerla a prueba con su ausencia, eso también le serviría para que entendiera que ella… tampoco lo necesitaba a él a fuerzas.
Él no era su única opción. Rafaela lo eligió simplemente porque apareció en el momento justo, y le pareció… adecuado, nada más.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Venganza Reencarnada de la Rica Heredera
Excelente novela...