Graham Zegers.
Pasé mis manos por mi boca cuando recordé esos labios suaves y tibios, la forma en que se abrieron cuando mi boca los rozó. Su piel delicada y tersa, la forma en que se estremecía cuando mis dedos la tocaron. Y su jodido aroma, podría jurar que aún lo sentía en mí, era dulce y natural, todo en ella era excitante, como si la Diosa misma la hubiera creado solo para tentarme.
Lo peor era recordar cómo había reaccionado su cuerpo bajo el mío. La forma en que tembló y se agitó debajo de mí. Tengo que volver y hacerla mía otra vez, quiero tenerla contra la pared y que sus manos se aferren a mí.
—Alfa Graham.
—¡Alfa Graham!
Parpadeé un momento, levanté la mirada hacía Collin que parecía estar fastidiado por mi falta de atención, el lugar estaba en silencio, pero no un silencio cómodo o tranquilo, era más bien de esos que advierten que en cualquier momento alguien va a romperlo… y no va a ser bonito.
Apenas me moví de la silla y lo miré.
—¿Terminaste?
El Alfa Max golpeó la mesa con la palma abierta.
—¿Terminó? —repitió furioso—. ¿Eso es todo lo que tienes que decir?
Lo miré por primera vez desde que empezó la reunión, no tenía ningún interés en él, había heredado el cargo de Alfa por su padre y no se había esforzado en nada para obtenerlo, eso lo hacía débil y no me interesaba.
—No —respondí neutro—. Ahora voy a hablar yo.
Me incliné hacia adelante, apoyando ambos antebrazos sobre la mesa.
—Todo acuerdo hecho con el anterior Alfa de la manada Norte… —hice una pausa leve, dejando que mis palabras pesaran— queda anulado.
Max se puso de pie de golpe.
—¡No pueden hacer eso! —gritó furioso, su perdida de control dejaba mucho que desear.
—Ya lo hice —alcé una ceja —. No me interesa tener ninguna alianza con su manada, se acabó.
El gruñido que salió de su pecho fue casi animal.
Antes de que pudiera decir algo más, Collin, mi Beta intervino, su tono calmado pero firme.
—Esto nos deja con el otro asunto importante —dijo—. Uno de nuestros miembros está aquí, hemos venido hasta aquí precisamente por él.
Pude ver la duda en los ojos de Alfa Max, fue en un segundo, pero no pasó desapercibido, algo sucede.
—No se lo pueden llevar —contestó Max.
Hay duda, lo sé, no sabe ni siquiera disimular.
—No tiene nada que hacer aquí y no les causaremos molestias, nuestros territorios están lejos, así que no tendremos problemas si cada uno se queda en su límite. .
El silencio volvió, pero esta vez era de incomodidad.
Felix, el Beta de Max, dio un paso al frente.
—En este momento… no es posible.
Mi mirada se clavó en él.
—Explícate.
Felix sostuvo mi mirada más de lo que la mayoría se atrevería. No era amenazante, al contrario, emanada cierta tranquilidad, creo que con él se podría hablar mejor que con su ridículo Alfa.
—Está indispuesto —respondió con cuidado—. Pero en cuanto pueda volverá.
—¿Le pasó algo? —dudó Collin —. Lo llevaremos así.
—No será necesario —intervino Felix rápidamente—. Nosotros mismos lo entregaremos. Después de todo… nosotros lo trajimos y es nuestra obligación llevarlo… es solo que está con una familia ahora y seguramente será difícil irse, dejenlo que se quede unos días más y luego lo enviaremos a casa.
Esto huele a mentira, algo está pasando, es posible que hayan acabado con el miembro de la manada Norte, apenas llevó un mes ahí y no los conozco a todos, además que tuvimos que hacer algunos cambios, dejamos vivo al Beta lo suficiente para que nos mantuviera al tanto de la situación en la manada y nos habló sobre un acuerdo con la manada Sur, que habían enviado a alguiena aquí para forjar alianzas, a mi no me interesa así que hemos venido a arreglarlo, pero esto parece más profundo de lo que es.
El silencio se alargó unos segundos más. Collin me miró de reojo y le hice una seña para que él decidiera, si me meto, le quitaré la cabeza a ese Alfa y por ahora no necesito otra manada.
—Está bien —cedió—. Pero esto no queda así, estaremos en contacto, ustedes saben que cada miembro de nuestra manada es valioso y lo queremos de vuelta, tenerlo aquí no los beneficia en nada si el trato se canceló, entienden.
Max no respondió, pero no hacía falta, todos aquí sabemos que esto no ha terminado, estoy seguro que me van a dar problemas en el futuro, pero ahora no venimos a pelear.
La reunión acabó y nos levantamos sin despedirnos y sin cortesía, simplemente nos fuimos..
Al salir del edificio volví a tener la imagen clara de la chica, la forma en que se aferró a mí…
—Algo no está bien.
Abrí los ojos al escuchar a Collin, venía a mi lado, ibamos hacia el auto para salir, pasaremos a la cabaña y nos iremos a casa.
—Por favor, no me digas que estás pensando en esa chica otra vez.


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