Rosselyn...
Llegar a las manadas de lobos no era tan difícil, la mayoría están entre las zonas protegidas, así que era como viajar a otra ciudad. Me tomó un par de días pero después de tomar dos autobuses y un taxi llegue a la manada Norte, o al menos lo más cerca que pude.
—Es lo más cerca que puedo dejarla señorita —me indicó el chófer del taxi que había contratado.
—Le agradezco.
Abrí la puerta para salir.
—¿Está segura de querer quedarse aquí? —me preguntó el hombre —. Podemos regresar a un pueblo cercano y pedir un guía, estos lugares son un poco peligrosos.
—Ya tengo a alguien que me está esperando, no se preocupe.
El hombre me miró una última vez antes de aceptar y dejarme salir, vi como el taxi dio la vuelta y se alejó de regreso a la ciudad.
Me di la vuelta y miré el camino de tierra donde solo podrías entrar caminando, son áreas protegidas de la naturaleza, ningun auto puede pasar
La manada de lobos queda a un par de kilometros que me toca caminar, compré algunas provisiones así que tengo suficiente agua y comida por si hay algún retraso.
Miré hacía arriba, el sol aún estaba bastante alto.
“Aún tenemos tiempo” comentó Kaia
“Con que lleguemos antes del anochecer es suficiente” suspiré moviendo mis pies empezando a calentar. “Solo espero que aún estemos en condiciones”
Pasé demasiado tiempo en la manada Sur sin entrenar y Kaia apenas salió, debí sospecharlo antes.
“Lo estamos” aseguró ella.
Me tomé mi tiempo antes de empezar a correr por el bosque, sentí el aroma de la tierra, de las hierbas, escuché a los pájaros y el crujir de las ramas, todo fue tan emocionante y familiar, no puedo creer que en algún momento quise no tenerlo más.
Me detuve cuando escuché el sonido de las hojas moviendose rápido, estoy cerca y seguramente son los guardias, ya se dieron cuenta que alguien vino y que no es humano.
Intenté conectarme con alguno, pero no lo logré.
“Kaia”
“Quédate quieta, no muestres resistencia” me pidió.
Esto es extraño, no es la primera vez que salgo de la manada y siempre he logrado conectarme con alguno de los chicos en cuanto vuelvo. La conexión es importante porque nos indica que somos parte de la manada, que somos leales a nuestro Alfa.
Un lobo gris apareció entre los árboles, levanté mis manos enseguida en señal de rendición. Se acerca con cautela. Un hombre con uniforme apareció a su lado, también es un lobo pero tiene su forma humana.
—¿Quién eres?
No recuerdo haberlo visto antes, ¿cambiaron a los guardias?
—Soy Rosselyn Davidson, de la familia Gamma Davidson, mi padre fue el honorable comandante Peter Davidson —expliqué —. Estoy intentando enlazarme con la manada, pero no he podido hacerlo, ¿qué sucede?
—Si eres de esta manada, ¿Dónde estabas? —ignoró mi pregunta.
—Ammm… de viaje —titubeé, sé que fue un error pero es mejor no explicarlo ahora —. ¿Qué está pasando? ¿Dónde está el Gamma y líder los guerreros Ian? ¿Y qué pasa con el Alfa Roy?
—La manada Norte ahora tienen un nuevo Alfa —mencionó dejando sus armas, pude ver que se relajó —. No podemos dejarte entrar solo así, necesitas pasar por el protocolo de autorización, te llevaré a la casa de la manada y esperarás a que el Alfa te acepte, ¿estás de acuerdo o deseas retirarte?
¿Un nuevo Alfa? El Alfa Roy ha sido siempre nuestro Alfa, su padre lo fue y el padre de su padre, ¿qué pasó con él? ¿Qué pasó con la manada? ¿Y con mi familia?
Tengo demasiadas preguntas que quiero saber de inmediato, pero no puedo hacer nada y necesito ver a mi familia, pertenezco aquí, no puedo hacer nada.
—De acuerdo, acepto lo que me dices.
—Bien, te llevaré a la casa de la manada, te darán una habitación y no podrás salir, estarás bajo vigilancia hasta que el Alfa regrese y se presente, si te acepta puedes quedarte.
—Entiendo.
—No se te está tratando como prisionera, solo es por tu seguridad y de la manada.
—Si, claro.
El guerrero bajo sus armas mientras me daba las indicaciones, es extraño que tengan tantos protocolos para poder entrar, nunca había conocido una manada tan estricta.
Empezamos a caminar hacía adentro cuando otra persona apareció.
—¿Qué está pasando aquí?
Lo reconocí enseguida, es Noel estudiamos juntos en la escuela y la academia.
—Noel —lo saludé.
Pero él no lo hizo, el guardia desconocido lo miró y le preguntó.
—¿La conoces? Dice que es de está manada.
Noel miró al guardia y luego a mí, no entendí esa leve sonrisa hasta que empezó a hablar.



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Los comentarios de los lectores sobre la novela: Vínculo Prohibido. Embarazada del Alfa enemigo.