—¡Tienes a Karina!
—Es joven, hermosa, amable, adorable y te ama con toda su alma.
—Si quieres tener hijos, puedes tenerlos con Karina. ¡No tienes por qué hacerte cargo del embarazo de tu ex que acaba de divorciarse! ¡Ser el plato de segunda mesa es humillante! ¡Una humillación para cualquier hombre!
Xavier hablaba con profunda indignación.
Desde la esquina, Sofía notó que los ojos de Xavier estaban enrojecidos.
Hernán, con el rostro tenso de furia, gruñó: —¡Cállate!
—¡Tú...! Hernán, ¿de verdad vas a aceptar ser el...
Hernán lo interrumpió de tajo: —¡Ella es Renata Ríos! En el pasado, por ella... caí en depresión, llegué a lastimarme. ¡Sabes perfectamente lo que significa para mí!
—No, Hernán, entiendo que se amaron y los separaron a la fuerza, pero... ¡el tiempo ha pasado y las cosas han cambiado! Ella se casó, se divorció y ahora está esperando el hijo de otro hombre...
Hernán fue tajante: —¡No puedo abandonarla!
—¡Maldita sea! —Xavier se alborotó el cabello, desesperado—. Y entonces, ¿qué va a pasar con Karina?
Apenas terminó de hablar, Karina apareció corriendo por el pasillo, acercándose hacia ellos.
Cojeaba de la pierna derecha y su vestido tenía manchas de lodo.
Sofía se sobresaltó, olvidando por completo la impactante revelación que acababa de escuchar.
Pensando solo en que estaba embarazada, asumió que se había caído en la calle.
Corrió de inmediato a atraparla.
—¡Kari! —Sofía, angustiada, sostuvo el plato con una mano y usó su brazo libre para abrazarla.
—Ay, no pasa nada, no pasa nada. Me emocioné tanto al subir las escaleras que me tropecé. Me limpiaré en el baño y listo —Karina sonrió alegremente y le pellizcó la barbilla a Sofía—. Llevo un tiempo sin verte y ya tienes las mejillas un poco más llenitas.
Sofía no tenía cabeza para hablar sobre su peso.
Al abrazarla, sintió que el corazón se le partía de lástima.
Karina miró a los hombres con sorpresa: —¡Uy! ¿Y ellos qué hacen aquí?
Hernán también la vio. Su rostro se tensó; claramente no esperaba que ella apareciera en ese lugar.
—Esto... —Xavier señalaba a Sofía y a los demás sin saber qué decir.
Sofía se dio una palmada en la frente.


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