El día que llegara ese momento, en el sitio web oficial de Farmacéutica Cumbre aparecería un comunicado declarando: "Nuestra exempleada, la señora Valdivia, es sospechosa de haber plagiado los resultados de investigación de terceros. Este comportamiento ilegal ha afectado gravemente a la empresa, por lo que ya ha sido entregada a las autoridades pertinentes para ser investigada", y con eso, la reputación de Sofía quedaría completamente destruida.
Recordar la conversación que tuvo con la familia anoche seguía causándole escalofríos a Josefina.
Se ajustó el chal.
Y lentamente dijo en voz alta las palabras que había meditado toda la noche y que había acordado con Benjamín Salinas, el patriarca.
"Sofi, lo que quería hablar contigo es algo muy importante... se trata de tu identidad. Lo hemos pensado mucho y..."
Con lágrimas en los ojos y los labios temblando, Josefina dijo:
"Y hemos decidido dejar, las, cosas, como, están. ¿Te parece bien?"
Se quedó mirando fijamente a Sofía.
Con los ojos llenos de lágrimas.
Que Sofía siguiera siendo una chica de pueblo no afectaría la reputación de los Salinas, y la familia seguiría sintiendo cariño por ella.
Que Lilia continuara siendo la princesa de la familia, con su perfecta educación y su luz brillante, seguiría trayendo honor y prestigio a los Salinas.
Si todo seguía igual, nadie perdería y nadie saldría lastimado.
Era mucho mejor que revelar la verdad sobre Sofía. Ella había crecido en la pobreza y tenía un pasado complicado; inevitablemente causaría problemas y avergonzaría a la familia. Esto provocaría el rechazo de los parientes, todos la detestarían, y ella también sufriría.
Mientras decía esto, una vocecita en la cabeza de Josefina le cuestionó:
—¿No crees que lo que haces es ilógico?
¡Es tu hija biológica!
¡Tu propia sangre!
Abandonar a tu propia hija y darle todo tu amor a la hija de la amante que te destruyó... ¡Mujer, estás loca!
Era cierto.
Esa decisión era un tanto descabellada.
Pero no había de otra.
Josefina miró a Sofía con los ojos cristalizados.
Ya era adulta, tenía veinticuatro años, su vida ya estaba formada.
El carácter, los hábitos, la forma de ser de Sofía... todo eso ya no podía cambiar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA
Porque no se pueden desbloquear los capitulos? Siempre sale error...
Que horrible, tan pocos capítulos diariamente, que le pasa al escritor, que no puede terminar un libro de una vez???...