Muerto de ansiedad, llamó a Javier Quintero.
[¡Oye! ¿Qué haces?]
Javier, que estaba en Ciudad del Mar administrando su empresa de suplementos que apenas sobrevivía, le respondió sin darle mucha importancia.
Pablo, con voz urgente: [¿Has escuchado a Isa decir algo sobre cómo va su nuevo proyecto últimamente?]
[¿Qué pasa? Por qué gritas como loco.]
[Javier, hablo en serio. Estoy con Leandro hoy y está destruido. Parece que se quiere morir.]
Javier: [¿Me estás diciendo que el proyecto de Isabel tiene problemas financieros?]
[Es muy probable.]
Javier también había fungido como aval para ayudar a Isabel, asumiendo una deuda millonaria por ella.
Se quedó pensando un momento.
Y dijo: [No lo creo. El proyecto recién empieza y el panorama era muy prometedor.]
Pablo seguía aterrado: [Sigo preocupado. Nunca había visto a Leandro tan miserable. En serio, no quiere vivir. Se ahogó en alcohol casi hasta matarse, y luego fue y se estrelló contra una pared; tiene un chichón enorme en la frente. Cuando se fue, le dije que temía que se muriera en el camino, y él se echó a reír diciéndome que si le pasaba algo, me dejaba toda su herencia.]
Javier intentó calmarlo: [No pienses tonterías. Leandro es un roble.]
Pablo: [Escúchame...]
Javier lo interrumpió: [Isa es a quien todos hemos jurado proteger. Sus problemas son nuestros problemas. En el peor de los casos, si no puede pagarle al banco, no debemos culparla. Todos estos años ha sufrido demasiado, mucho más de lo que alguien de su edad debería soportar.]
[¡Maldita sea, Javier! Hablas como si tuvieras dinero de sobra.]
[Te hablo con objetividad. Si nos preocupamos por Isa, es hasta el final. Si vas a proteger a alguien, no te rindes a mitad de camino.]
Pablo lo meditó.
[Tienes razón. Isa la ha pasado muy mal. Sofía la ha lastimado una y otra vez. Ahora que su carrera en el espectáculo está pausada, sacar adelante su proyecto es vital. No hay que darle más dolores de cabeza... debemos apoyarla con todo.]
Por otro lado, Leandro había llegado a la comisaría para ver a Isabel.
La encontró en una pequeña sala de interrogatorios.


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