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VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA romance Capítulo 482

"¿Casarme con tu hija significa ser tu saco de boxeo para que me des órdenes como se te dé la gana?"

"¡Dejen de pelear!" Yanina se interpuso entre los dos.

Empujó el brazo de su madre por un lado y el pecho de Adán por el otro, separándolos.

La señora Solis estaba furiosa: "¡Más de dos mil millones perdidos! Todo el dinero que nuestra familia acumuló con sangre, sudor y lágrimas durante generaciones, arruinado por..."

¡Hmph!

La señora Solis agarró su pequeño bolso de diamantes y miró a Leandro Corona, que estaba acostado.

"Leandro, que tu cirugía sea un éxito. Recupérate pronto".

La señora Solis se marchó junto con la empleada que la acompañaba.

"¿Qué pasó?" preguntó Isabel, acercándose asustada al borde de la cama.

Benito Mancilla habló por él: "La señora Solis le dijo al señor Corona que espera que se recupere pronto para salvar la empresa; dijo que sin él, el grupo se hundiría. El señor Molina respondió algo y terminaron discutiendo".

Al escucharlo, cada quien sacó sus propias conclusiones.

Era evidente que Benito lo había resumido de forma muy diplomática.

"Adán, ella es mi mamá. No puedes contestarle mal cada vez que te dice algo que no te gusta", lo reprendió Yanina.

No le dirigió una buena mirada a Adán.

Últimamente, estaban viviendo un infierno.

Los negocios de la familia Solis se habían visto obstaculizados por la familia de la exesposa de Adán; habían perdido todas las licitaciones oficiales, con pérdidas que ascendían a miles de millones.

El culpable era Adán.

Su asqueroso primer matrimonio con esa maldita exesposa le había costado carísimo a la familia Solis.

Y para colmo, todo lo de la empresa de Isabel terminó en este desastre.

Adán parecía un hombre fuerte y capaz, alguien que podía arrasar con todo allá afuera, pero en realidad era un inútil.

Como gerente general, su posición solo estaba por debajo de la de Isabel. Tenía el poder absoluto, pero cuando la empresa entró en crisis, no hizo nada.

Se quedó mirando de brazos cruzados cómo se hundía todo.

Yanina fulminó a Adán con la mirada.

Estaba completamente decepcionada del marido que tanto le había costado robar.

No tenía talento, ni dinero, ni poder, y ella nunca se lo había echado en cara, pero él seguía siendo arrogante y grosero, atreviéndose a pelear públicamente con su madre.

Capítulo 482 1

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