Entrar Via

Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 188

El motivo de su visita era para recibir a Romeo.

Hacía apenas una hora, se había enterado de casualidad por los empleados de la familia Ortega de que él volvía al país.

Últimamente, la frialdad con la que Romeo la trataba era peor que el hielo polar.

No le contestaba las llamadas, ignoraba sus mensajes y ni siquiera se había dignado a avisarle de su regreso.

Pero ella no podía permitirse perder a Romeo ni la estabilidad de la familia Ortega; costara lo que costara, tenía que seguir aferrada a él.

Por eso se había arreglado de forma tan espectacular, para que él la notara de inmediato entre la multitud y cayera rendido ante sus encantos.

—¿No te gusta?

Ante la desaprobación de Diego, Vera dio una pequeña vuelta por instinto, perdiendo su seguridad al instante.

Diego arrugó el ceño todavía más; no estaba de humor y habló sin pelos en la lengua:

—Se ve muy forzado. No va contigo.

—Deberías mantener tu propio estilo y no estar inventando cosas raras. Esa vibra seductora simplemente no te queda.

Vera se quedó frustrada e hizo un puchero.

Diego le empujó su maleta hacia las manos:

—Viniste a recogerme a mí, ¿verdad? No me digas que tú también veniste por Romeo.

Vera enmudeció.

Ese «también» hizo sonar todas sus alarmas.

Al ver que Diego ya caminaba hacia el auto de ella, Vera jaló la pesada maleta y corrió torpemente sobre sus tacones altos. Cuando al fin lo alcanzó, preguntó sin aliento:

—Diego, ¿cómo que también vine por Romeo? ¿Quién más vino por él?

Diego ni siquiera volteó; estaba tan enojado que podía golpear una pared:

—¿Pues quién más? Amaya.

—Se lo acaba de llevar con un ramo de flores. Iban riéndose y bromeando, como si se conocieran de toda la vida.

—Vera, ahora tengo mis sospechas de que nos vieron la cara a los dos. Esos dos andan metidos en algo desde hace mucho, ¡y son bastante cercanos!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós a la Esposa Perfecta