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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 440

Amaya se frotó las sienes, que le palpitaban de rabia, negándose a perder un segundo más en discusiones estúpidas.

—Diego, vine aquí a divorciarme, no a pelear contigo.

—Dime una sola cosa: ¿vas a firmar o no?

Su paciencia se había agotado por completo.

—¡Si te niegas, nos veremos en los tribunales!

Al ver que Diego no mostraba la más mínima intención de cooperar, Amaya decidió que ya no valía la pena hablar. Se dio media vuelta para marcharse.

Diego, alarmado, corrió hacia ella y la tomó bruscamente por la muñeca.

—Espera. Firmaré el divorcio, pero tengo una condición. Debemos firmar un acuerdo suplementario.

La verdad era que, desde el momento en que aceptó ir, ya tenía todo planeado.

Sabía que no tenía sentido seguir alargando lo inevitable.

Amaya ya había presentado una demanda antes, y, según la ley, si la presentaba por segunda vez, el juez seguramente fallaría a su favor. No era algo que pudiera evitar eternamente.

Pero en el fondo, su corazón se negaba a dejarla ir.

Solo que esta vez no se dejaría llevar por las emociones ni permitiría que ella lo pisoteara.

Tras el humillante circo de los últimos días, su mente había recuperado la frialdad que lo caracterizaba.

Ya no iba a apelar al amor. Ahora jugaría a la estrategia.

Si las flores y las palabras dulces no funcionaban, cambiaría de táctica.

Amaya tenía a Marcos Torres de su lado, pero él tenía a un equipo legal de primera categoría. Si ella podía exigir condiciones y compensaciones, él también.

Tenía que recuperar el control de la situación lo antes posible.

Al escuchar la frase "acuerdo suplementario", Amaya levantó la vista de golpe, con el ceño fruncido y los labios apretados.

Clavó sus ojos en él, sintiendo un escalofrío en la espalda.

—¿Ahora qué demonios estás planeando?

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