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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 589

Vera contestó de inmediato y no perdió el tiempo en reclamar:

—Romeo, ¿fuiste tú quien puso a estos perros guardianes en la puerta de Camilo?

Romeo preguntó fríamente:

—¿Estás en la puerta del hospital? ¿A qué fuiste?

Ya sin esperanzas de recuperar a Romeo, Vera volvió a su típica actitud altiva y arrogante.

Con un tono helado, le respondió por el auricular:

—Camilo es mi amigo. Supe que tuvo un accidente y vine a verlo, ¿algún problema?

—¡Dile a tus gorilas que me dejen pasar de inmediato! ¡Quiero ver cómo está!

Vera sonaba firme, como si tuviera todo el derecho de estar ahí.

La voz de Romeo se mantuvo inalterable:

—¿De dónde sacaste que Camilo tuvo un accidente?

—Los padres de Camilo están en el extranjero, y hasta el momento, solo un par de nosotros sabíamos de esto. No se lo habíamos contado a nadie. ¿Cómo te enteraste?

Vera se quedó muda por un instante y, después de dudar unos segundos, contraatacó a la defensiva:

—Pues... ¡vi un video en internet! El tipo se parecía mucho a Camilo, así que supuse que era él.

—¡Romeo, deja de hacer tantas preguntas y diles a tus matones que me dejen pasar! ¡Si no lo haces, armaré un escándalo aquí mismo!

Vera estaba hablando cuando de repente, a través de la ventana de la habitación, vio que Camilo abría los ojos. Enseguida empezó a golpear la puerta y a gritar:

—¡Camilo! ¡Soy yo, Vera! ¿Ya despertaste?

Romeo y Amaya intercambiaron una mirada rápida.

Sin perder un segundo, Romeo encendió el motor del auto y aceleró a toda velocidad hacia el hospital.

Al ver que Camilo estaba despierto, a Vera no le importó armar un alboroto en pleno pasillo.

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