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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 608

Ahora que era oficialmente un hombre soltero, nadie podría juzgarlo.

Melina, sin poder contener la euforia, llamó enseguida a Valeria Zaldívar.

—¡Valeria, te tengo una noticia increíble!

Del otro lado de la línea, Valeria, que había estado contando los minutos, respondió rebosante de alegría:

—¿Diego y Amaya ya se divorciaron? ¡Apostaría lo que fuera a que sí!

A Melina le brillaban los ojos de la emoción:

—¡Así es, Valeria! ¡Ya firmaron! ¡Por fin quedó listo!

El entusiasmo de Valeria se disparó:

—¿En serio? Entonces ahora Diego es oficialmente un soltero muy codiciado, ¿no? Y... ¿qué pasó con la niña?

Melina sabía exactamente qué le preocupaba a Valeria, así que asintió con rapidez:

—Se quedó con ella. ¡En la familia Muñoz no queremos a esa mocosa! ¡Hasta le pagamos toda la pensión por adelantado! De hoy en adelante, esa niña no tiene nada que ver con los Muñoz.

La risa de Valeria resonó de inmediato a través del teléfono:

—Qué alivio. Yo no quería ser la madrastra de nadie, es un papel muy complicado.

Valeria ya se había puesto en el papel de la esposa y no podía evitar imaginar su futuro.

Melina soltó una carcajada llena de arrogancia:

—Tú tranquila, Amaya se quedó con el paquete completo, y Diego ya se lavó las manos.

—El día que te cases con mi hermano, podrán tener todos los hijos que quieran, ¡y nosotras tres los ayudaremos a cuidarlos!

Con esa promesa, Valeria sintió una dulzura indescriptible en el pecho y soltó una sonora carcajada:

—¿De verdad? ¿Y si también llego a tener una niña?

Melina respondió de inmediato:

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