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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 860

—¡A partir de este momento, entregaré toda esta evidencia a la policía!

—¡Y no solo eso! Han invadido la casa de mi madre en repetidas ocasiones para amenazarla y quitarle a mi hija. ¡No descansaré hasta que paguen por todo esto!

Bajo el control de Romeo, la pantalla siguió mostrando toda la cadena de pruebas.

Cada evidencia era aplastante y exponía la verdadera y repugnante naturaleza de Josefa y su grupo.

Josefa, Melina, Vera y Leonor se quedaron en shock. Ni siquiera tenían fuerzas para mantenerse en pie.

Estaban acabadas.

Todo había terminado.

Amaya las había acorralado sin piedad. No solo no verían un solo centavo, sino que enfrentarían un juicio.

Y con la cantidad de pruebas que Amaya tenía, pasarían mucho tiempo tras las rejas.

Incapaz de soportar la abrumadora vergüenza y desesperación, Josefa enloqueció.

Con los ojos inyectados en sangre, las venas de la frente saltadas y el pecho subiendo y bajando de rabia, se abalanzó hacia Amaya:

—¡Eres una maldita! ¡Todo fue un engaño!

—¡Fingiste tu muerte para armar este teatro y meternos a todas en la cárcel!

En su locura, Josefa solo quería despedazar a Amaya con sus propias manos.

Sin embargo, antes de que pudiera acercarse siquiera un milímetro, Romeo se interpuso como un escudo y la empujó con fuerza hacia atrás.

Melina corrió a sostener a su madre, apretó los dientes y gritó furiosa:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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