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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 885

Aquel grito repentino cayó como un balde de agua fría, sorprendiendo tanto a Amaya como a Ximena, quienes giraron la cabeza de inmediato.

A corta distancia, Vera Ramos llevaba un vestido floral. Sostenía la prueba de embarazo en la mano y su rostro reflejaba una envidia desbordante.

Se acercó y le estampó el papel en el pecho a Ximena:

—¿No querías un nieto de Romeo? Ahí lo tienes. Míralo tú misma, tengo casi dos meses. ¡Te prometo que esta vez sí es suyo!

Al decir eso, Vera extendió la mano hacia la muñeca de Amaya para intentar arrebatarle la pulsera de esmeralda.

La audacia de la escena dejó a Ximena y a Amaya estupefactas.

—¡Vera, estás demente!

—¡Deberías ir a la sala de psiquiatría, no al área de maternidad!

—¡Incluso si todas las mujeres del mundo desaparecieran, mi hijo jamás volvería contigo, y mucho menos te dejaría embarazada!

Ximena fue más rápida; la tomó del brazo y la empujó con fuerza.

Al mismo tiempo, no pudo evitar insultarla sin piedad.

Desde que la familia Ibarra le había abierto los ojos, Ximena había tirado las apariencias a la basura.

Para lidiar con mujeres descaradas como Vera, había que golpear donde más dolía.

Con el empujón, Vera casi cayó al suelo, pero logró apoyarse contra la pared.

Al ver a Ximena defender tanto a Amaya y ser tan cruel con ella, el resentimiento se apoderó de Vera. Señaló a Amaya con odio:

—¡No lo entiendo, Ximena!

—¿Qué demonios tiene esta mujer para que todos la sigan como si fuera oro?

—¡Parece que a ti y a tu hijo los embrujó o algo así!

—¿Acaso tiene mejor figura que yo? ¿Su familia es mejor que la mía? ¡Es una divorciada que viene con un hijo que no es de ustedes!

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