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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 942

Amaya solía pensar que jamás tendría esa clase de suerte.

Jamás imaginó que, al iniciar una nueva vida con Romeo, el destino la premiaría con una suegra tan cariñosa y devota.

Se sintió profundamente conmovida.

—Muchas gracias, señora Ximena. Pero... esto es demasiado. Romeo y yo no podremos terminarnos todo esto.

Ximena le dio unas suaves palmaditas en la mano, sonriendo de oreja a oreja.

—Ya se casaron por la ley, ¿qué es eso de 'señora Ximena'? A partir de hoy tienes que decirme mamá. No quiero que se te vaya a olvidar la costumbre.

Amaya se ruborizó, un poco avergonzada, y murmuró en voz baja:

—Mamá.

El rostro de Ximena se iluminó de pura felicidad.

—¡Así me gusta! Si me llamas mamá, te prometo que jamás te faltará nada.

—Ahora que Romeo y tú están oficialmente casados, al fin puedo respirar tranquila. Ami, te juro que a partir de hoy te trataré como a mi propia hija. Es más, te voy a consentir más que a mis propios hijos.

—¡Venga, vámonos! Acompáñame a dar una vuelta.

—Tu lado del armario aquí en Brisa del Río está vacío, te llevaré al centro comercial para comprarte algo de ropa.

Sin aceptar un no por respuesta, Ximena la tomó del brazo y se la llevó.

Una vez en el centro comercial, comenzó la verdadera locura de las compras.

Al principio, Amaya se sentía muy incómoda. Toda su vida había tenido que valerse por sí misma.

Era la primera vez que alguien gastaba tanto dinero en ella sin pensarlo, que la animaba a probarse ropa y simplemente pasaba la tarjeta sin mirar el precio.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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