La Gala Automotriz estaba dividida en dos secciones: una exposición general en el exterior y un pabellón cerrado y exclusivo solo para los invitados VIP.
Cuando Ofelia robó la invitación de Vera y vio que no tenía ningún nombre escrito, su alegría se multiplicó por mil.
Originalmente, su único plan era dejarla en ridículo y evitar que entrara al pabellón, pero ahora...
—Val, el evento principal ya va a empezar, vamos adentro.
Ofelia se acercó a llamarla. Valeria le dirigió a Vera una última mirada, cargada de emociones encontradas, lo que desató la irritación de Ofelia.
—¿De verdad te pusiste a charlar con ella como si nada? ¿Acaso ya se te olvidó lo que te hizo en el pasado?
Al escuchar eso, Valeria bajó la mirada.
Años atrás, cuando su madre estaba al borde de la muerte y necesitaba ser trasladada a un hospital privado con urgencia, Valeria buscó ayuda por todos lados.
Al no tener opciones, llamó a Vera.
Llamó una, dos, veinte veces. No es que nadie contestara, es que le cortaban la llamada.
Desesperada, incluso le mandó mensajes rogándole que hablara con los Ayala para que la ayudaran con el préstamo. La única respuesta que recibió fue un texto frío como el hielo:
[Si los Heredia, que son los futuros suegros, no quieren meter las manos, ¿por qué tendrían que hacerlo los Ayala? Además, ellos te han mantenido todos estos años. Si tu mamá se tiene que morir, que se muera. Te quitará un gran peso de encima.]
Al principio, Valeria se negó a creer que Vera fuera capaz de escribir algo así.
Pero entonces apareció Ofelia, y gracias a sus contactos, salvó a la madre de Valeria.
Durante una plática, salió el nombre de Vera, y fue entonces cuando Valeria se enteró de que su vieja amiga ya no se comunicaba con la familia. Ignoraba por completo las muestras de afecto y solo llamaba a la señora Pandora cuando necesitaba dinero.
La luz en los ojos de Valeria se apagó al recordar eso. Aún no lograba comprender cómo alguien tan bondadosa y brillante como Vera se había convertido en un monstruo tras irse al extranjero.
Esa herida le dolió durante mucho tiempo, hasta que forjó una amistad con Ofelia y finalmente enterró cualquier cariño que le quedaba a su antigua amiga.
Sacudió la cabeza, regresando a la realidad.

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