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¡Adiós! MI ESPOSO SIN DESEO romance Capítulo 739

Al día siguiente, Odalys se despertó pasado el mediodía. Afuera, el día estaba radiante, y la luz del sol era tan intensa que le dolían los ojos. Se sentía completamente adolorida y no tenía ganas de moverse de la cama.

Gerson se había levantado en algún momento y ya no estaba en la habitación. Ella se estiró y rodó por la enorme cama.

*Toc, toc.*

Unos golpes en la puerta, seguidos por la voz suave de una empleada, interrumpieron el silencio.

—Señora, una señorita de apellido Durán ha venido a buscarla. Está en la sala de estar.

La empleada había sido enviada por Melba Ríos para ayudar con los preparativos de la boda, por si estaban demasiado ocupados, y todavía no se había ido.

Al saber que Otilia había llegado, Odalys se levantó de un salto y se vistió.

—¿Y Gerson?

—El señor está abajo.

Odalys bajó después de arreglarse y vio a Otilia sentada en el sofá. Al acercarse, notó su rostro agotado y las ojeras tan marcadas que ni el maquillaje podía ocultarlas.

—¿Qué hiciste anoche? —bromeó—. Pareces un alma en pena, como si un demonio te hubiera chupado toda la energía.

La empleada le trajo una taza de agua tibia con miel y dátiles, junto con algunos pasabocas.

—El señor me pidió que le trajera algo para picar. En veinte minutos estará lista la comida.

Otilia, recostada perezosamente en el sofá con un cojín en la espalda, levantó los párpados con desgana.

—Fui a...

Se acercó al oído de Odalys y le susurró algo al tiempo que se cubría la boca. Odalys, que estaba bebiendo, se atragantó y tosió varias veces antes de levantarle el pulgar.

—¡Qué valiente! ¿Así que viniste a mi casa a refugiarte?

Otilia sonrió de oreja a oreja.

—Déjame quedarme unos días, por favor. Escogeré la habitación más alejada de la tuya y prometo salir temprano y volver tarde para no interrumpir su nidito de amor.

Anoche había experimentado de primera mano la ferocidad de un hombre mayor en su primera vez. Al principio, intentó llevar las riendas con la poca experiencia que había oído por ahí, pero pronto fue completamente dominada.

No le alcanzó ni la energía ni la creatividad.

Al final de la noche, no sintió el cielo, pero sí el infierno. Fue gracias a sus más de veinte años de ejercicio que pudo levantarse de la cama.

Al salir, solo dudó un segundo antes de correr a Oasis Sereno. Después de lo de anoche, necesitaría al menos medio mes para recuperarse.

Había considerado ir a su casa o a un hotel, ya que no vivían juntos, pero temía que Alejo la acosara.

—No tienes idea de lo depravado que es, hasta sospecho que es una estrella de esas películas para adultos...

Otilia, emocionada, se enderezó de golpe, pero inmediatamente soltó un quejido ahogado.

Le dolía hasta el alma.

Odalys, viendo su cara de dolor, sintió una mezcla de lástima y ganas de reír.

—Le diré a alguien que te prepare una habitación.

Gerson, que salía de la cocina con un plato, escuchó justo esa frase. Con razón le había estado temblando el párpado toda la mañana; por fin entendía por qué.

—No. No puede quedarse aquí.

Odalys se disculpó con Otilia y se acercó rápidamente a Gerson, tomándolo del brazo y hablándole con dulzura.

—Gerson, Otilia solo se quedará unos días.

Capítulo 739 1

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