Entrar Via

Amor que Fue romance Capítulo 256

Selena miró a Isaac y no pudo evitar soltar una leve sonrisa ante esa forma en que él la observaba, como un perro grande y asustado que temía ser abandonado. Toda la rabia que le había provocado su actitud dominante de antes se había ido disipando poco a poco, hasta casi desaparecer.

En el fondo, nunca podía con él. Le daban ganas de reír y de reclamar al mismo tiempo.

...

En plena madrugada, Selena despertó de repente, con la sensación de estar atrapada bajo algo pesado.

Isaac la tenía abrazada desde atrás, una de sus manos la sujetaba por la cintura con una fuerza casi asfixiante, como si temiera que ella pudiera desaparecer en cualquier momento.

Su respiración cálida acariciaba la nuca de Selena, el cuerpo pegado a su espalda, los músculos tensos. Incluso dormido, se notaba esa ansiedad que no lo dejaba en paz.

No descansaba nada bien. El ceño de Isaac seguía fruncido, y la presión de su abrazo era tan intensa que Selena apenas podía respirar.

Intentó moverse despacio, buscando separarse un poco, con movimientos lentos y calculados para no despertarlo. Poco a poco logró aflojar el brazo de Isaac unos centímetros. Apenas sus pies rozaron el piso...

La mano fuerte de Isaac volvió a envolverla, sujetándole la muñeca con decisión.

—¿A dónde vas?

—Voy al baño —contestó Selena, intentando sonar calmada.

La presión en su muñeca cedió por fin.

—No tardes —le susurró Isaac, con voz ronca.

Selena fue rápido y, al volver a acostarse, el hombre a su lado se acercó enseguida. Se acomodó de lado, hundiendo el rostro en el hueco de su cuello, la nariz rozando su piel, y el brazo la rodeó suavemente por la cintura.

Selena levantó la mano y empezó a acariciarle la espalda, como si intentara calmar a un niño asustado.

Sintió cómo sus músculos seguían tensos, pero, poco a poco, al ritmo de sus caricias, se fueron relajando. No dijo nada, solo se dedicó a tranquilizarlo con paciencia y ternura.

Isaac se movió, buscando una postura más cómoda, y terminó casi acurrucado por completo en su pecho. Su respiración se hizo más lenta y profunda, hasta que Selena supo que había vuelto a dormirse.

Capítulo 256 1

Capítulo 256 2

El movimiento de Isaac se detuvo. La miró fijamente, como si no terminara de entender lo que acababa de escuchar.

—Le mando un mensaje a Katia, y ya —Selena sostuvo su mirada—. Estos días, prefiero quedarme en casa contigo.

Los ojos de Isaac brillaron de pronto, como si dentro de ellos estallaran fuegos artificiales.

La atrajo con fuerza, apretándola contra sí, hundiendo el rostro en su cuello y respirando hondo, como si no pudiera creerse su suerte.

—Va —murmuró, con la voz ahogada y un entusiasmo apenas disimulado.

Selena apoyó la cabeza sobre el pecho de Isaac, escuchando el latido firme de su corazón.

Capítulo 256 3

Jamás habría imaginado que en el fondo de Isaac habitara una inseguridad tan grande.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Amor que Fue