Al día siguiente.
Un titular sobre cómo «La Primera Bailarina Anabel podría perder su puesto de principal» rápidamente se apoderó de las portadas de todos los medios.
Al hacer clic en el enlace, aparecía un nuevo video grabado por Anabel.
En el video, Anabel, con el rostro pálido, sonreía mientras las lágrimas asomaban a sus ojos.
Se mostraba fuerte, pero a la vez vulnerable, despertando la compasión de la gente.
—Lamento mucho decirles esto a todos mis fans, pero hace unos días me torcí el tobillo y todavía lo tengo hinchado. Por eso, no podré participar en la competencia de la próxima semana. Siento mucho decepcionarlos.
—En cuanto me recupere, volveré a bailar para ustedes, ¿de acuerdo? Gracias a todos por su preocupación y apoyo.
Con unas pocas palabras, transmitió su impotencia y su fortaleza.
Sus fans, con el corazón roto, empezaron a preguntar cómo se había lesionado.
En los comentarios, el tema derivó hacia Simona.
«Todo es culpa de esa hermana descarada de Anabel. Como ella se lesionó en la cárcel, ahora no soporta ver que a su hermana le vaya bien y le provocó la torcedura».
«Pobre Anabelita, qué mala suerte tener una hermana así».
«He oído que esa Simona también estuvo involucrada en un atropello y fuga, y solo estuvo tres meses en la cárcel. Es la esposa del heredero del Grupo Gracia, vive a cuerpo de rey».
«Ahí se ve el poder de los ricos. Matan a alguien y solo pasan unos días en prisión. ¿Por qué las jefas de la cárcel no la mataron y ya?».
«…».
Anabel repasó los comentarios en línea, una sonrisa burlona asomando en sus labios.
Minutos después, actualizó su estado.
Anabel: Por favor, no especulen. Mi hermana fue acusada injustamente.
En cuestión de segundos, esa publicación fue compartida y comentada miles de veces.
Todos los comentarios eran para compadecer a la Primera Bailarina que, incluso con el tobillo lesionado por su malvada hermana, todavía la defendía.
La polémica en internet se duplicó.
—Esta es mi casa, ¿quién te crees que eres para echarme?
—La misma a la que tu abuelo le rogó que se quedara a vivir aquí.
La voz de Simona era tranquila, pero sus palabras fueron tan contundentes que dejaron a Ulises sin respuesta.
Se quedó sin habla, apretando los dientes y mirándola con rabia.
La mandíbula se le tensó y su atractivo rostro se contrajo por un instante.
¿Cuándo se había vuelto Simona tan mordaz?
—No creas que no sé lo que pretendes —dijo Ulises con voz gélida—. Quieres usar el escándalo mediático para atarte a los Gracia, pero ¿no te das cuenta de que tus tácticas rastreras mancharán el nombre del Grupo Gracia?
Simona finalmente entendió por qué Ulises estaba tan enojado.
No era más que por las calumnias que circulaban sobre ella en internet y cómo afectaban al Grupo Gracia.
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Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Ay, Cariño! Te Metiste con la Madre Equivocada