Entrar Via

¡Ay, Cariño! Te Metiste con la Madre Equivocada romance Capítulo 234

Después de recorrer el estudio de diseño, Sebastián la llevó de nuevo abajo.

Los otros tres hermanos estaban en casa.

Al verlos bajar, Jorge miró la expresión de Sebastián con curiosidad, como si esperara un espectáculo.

Notó que él parecía radiante y que su hermanita, que caminaba delante, tenía una expresión normal.

Se sintió un poco decepcionado.

Así que de verdad se las había arreglado para contentarla.

Tenía tantas ganas de ver a su hermanita enfadada, poniéndoselo difícil a Sebastián.

Y si lo hubiera ignorado durante diez días o más, la función habría sido aún mejor.

Damián cerró su portátil de trabajo y miró a Simona.

En los últimos días, había notado la incomodidad de Simona al volver a casa. Pero después de convivir estos días, también podía sentir que ella se había relajado notablemente.

Estaba seguro de que, con un poco más de tiempo, Simona se sentiría verdaderamente parte de la familia.

—Hermanita, ya estás de vuelta. Es hora de que vayamos a la capilla familiar para que seas reconocida oficialmente. Dentro de una semana es un buen día, ¿te parece bien ir a presentar tus respetos a nuestros antepasados? —le preguntó Damián.

Simona asintió.

—Y también tu nombre. Cuando hagamos el cambio de registro, ¿te gustaría cambiar tu apellido a Palacios?

—Sí.

Simona Palacios.

Una sonrisa se dibujó en los labios de Simona. Le gustaba mucho ese nombre.

A partir de ahora, su vida entraría en un nuevo capítulo.

***

San Luis.

Ulises voló personalmente hasta el lugar donde vivía Noel.

Puso un cheque y un documento sobre la mesa frente a él.

—Con este dinero, tu hija tendrá el futuro asegurado. Además, garantizaré su calidad de vida, incluyendo su educación y su trabajo.

Noel lo miró con recelo.

—¿Qué es lo que quieres?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Ay, Cariño! Te Metiste con la Madre Equivocada