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Ayer me despreciaste por coja, hoy me deseas por reina romance Capítulo 792

—¿Qué haces ahí parado?

Beatriz había salido al baño a mitad de una junta y, al volver, vio a Rubén parado en la puerta con una bandeja en las manos.

Tenía un aire tenso y sombrío, como si estuviera librando una batalla interna.

Rubén tuvo que admitir que, por suerte, la voz de Beatriz venía de detrás de él y no del estudio.

Si esas palabras las hubiera dicho Beatriz…

No quería ni pensarlo.

Realmente no quería ni pensarlo.

—Tu tía me pidió que te trajera sopa de pera.

Beatriz miró la bandeja en sus manos.

—Déjala en el comedor. Ahorita voy.

—¿Cuánto falta para que termines?

Beatriz supo que se refería a la junta y respondió:

—Ya casi.

Pasó a su lado, abrió la puerta y entró. La voz del computador se escuchó de nuevo: «¡Pues que se divorcie! ¿Qué más se puede hacer?».

Beatriz entendió al instante.

Comprendió por qué Rubén estaba parado en la puerta.

Y por qué tenía esa aura tan pesada.

Últimamente, la vida matrimonial de la subdirectora de relaciones públicas se había convertido en el chisme de moda en el Grupo Mariscal. Tanto ella como su esposo eran de esos profesionistas brillantes que habían salido adelante a base de puro estudio. Se casaron, tuvieron hijos y compraron una casa en Solsepia; un ejemplo de éxito para muchos.

Como diría Berta, la vida no siempre es perfecta.

El esposo tenía un buen sueldo, estudios y había logrado superar sus orígenes humildes para cambiar de clase social.

Pero lo que no podía evitar era tener una suegra tradicional, también de provincia.

Después de que nació su hija, empezó a presionarlos para que tuvieran un segundo hijo, y dejó muy claro que tenía que ser varón.

Al principio, los pleitos se quedaban en casa, y la ejecutiva, una mujer fuerte, no les dio importancia. Estaba demasiado ocupada con su trabajo como para prestar atención a chismes. Pero luego, el escándalo llegó a su oficina.

Y toda la empresa se enteró del asunto.

¿Cómo iba una mujer de negocios tan poderosa a quedarse de brazos cruzados?

Contrató a unas señoras para que hicieran exactamente lo mismo en la oficina de su esposo.

Capítulo 792 1

Capítulo 792 2

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