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Ayer me despreciaste por coja, hoy me deseas por reina romance Capítulo 830

Todos habían barajado opciones, pero nadie había considerado que fuera su esposa.

De un momento a otro, la atmósfera del salón de fiestas se animó gracias a la revelación sobre la señora Tamez.

Mientras tanto, en un balcón, Noelia se llevaba una mano al pecho y con la otra se aferraba a la barandilla.

El collar de zafiros en su pecho brillaba intensamente.

—¿Cómo terminaste involucrado con Beatriz?

—¿La conoces? —Adriano, con un cigarrillo entre los dedos y el ceño fruncido, estaba pensando en cómo solucionar el embrollo.

Noelia soltó una carcajada.

—¿Quién en Solsepia no la conoce?

—Ella sola hundió a la familia Zamudio y metió a la cárcel a la familia de su propio tío. Es toda una celebridad.

Al oír eso, a Adriano le dolió aún más la cabeza.

Desde su enfrentamiento en el pasillo, había intuido que Beatriz no era una persona fácil de tratar.

Esa mujer, aunque parecía delicada y tenía un aspecto femenino, poseía una frialdad y una distancia en su interior que no tenían nada que envidiarle al mismísimo señor Tamez.

Su negocio apenas estaba despegando, y había venido esa noche con la esperanza de encontrar una oportunidad para colaborar con Capital Futuro.

Pero no esperaba...

Realmente no se lo esperaba...

Por un momento, fijó su mirada en Noelia.

—Ambas son de Solsepia, ¿podrías hablar con ella?

Noelia se sorprendió, adivinando sus intenciones.

—Ella no se mueve en nuestros círculos y desprecia a las mujeres como nosotras, que nos casamos por conveniencia. Si quieres que me acerque a ella, probablemente tendría que empezar por dejar a mi prometido.

El rostro de Adriano se endureció y soltó una risa fría.

Tal como pensaba, una cara bonita no era más que eso.

Solo servía de adorno, sin ninguna otra utilidad.

Capítulo 830 1

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