Entrar Via

Cazando al Infiel: ¡Lárgate, Traidor! romance Capítulo 300

Renata agarraba a Brando del brazo, golpeándolo y gritándole improperios.

Las palabras de su madre solo lograron que la angustia de Brando se intensificara.

¿Entonces Melibea sabía que no había nada entre él y Claudia, pero aun así no lo dejaba pasar? ¿Acaso era porque quería correr a los brazos de Salomón?

¡Qué mujer tan despiadada!

En ese momento, Claudia también llegó a toda prisa.

—Mamá, escuché que te desmayaste y vine a verte de inmediato —dijo.

Al ver llegar a Claudia, Renata le tomó la mano de inmediato y dijo con una angustia infinita:

—Ay, Claudia, el Grupo Ortega está a punto de quebrar. Te lo ruego como tu madre, por favor, por favor, salva al Grupo Ortega.

Renata se aferró con fuerza a la mano de Claudia. En ese momento, ella era la última esperanza de la familia Ortega.

Claudia, fingiendo estar en un aprieto, dijo:

—Mamá, yo ya no soy parte de la familia Ortega. ¿En calidad de qué podría ayudar al Grupo Ortega?

En ese instante, Brando estaba de pie, completamente erguido, con una expresión sombría.

Renata, furiosa, le dijo a Brando:

—¿¡Qué esperas para disculparte con Claudia!? ¿No te das cuenta de todo lo que ella ha sacrificado por la familia Ortega? ¡Y tú te atreviste a echarla! ¡Hay que ser un ingrato! Sin ella, ¿acaso crees que habrías podido mantener a flote el Grupo Ortega todos estos años?

Aunque por dentro Claudia estaba encantada, dijo con un tono de falsa modestia:

—En estos cinco años, Brando también ha trabajado mucho por el Grupo Ortega. Fue él quien lo estabilizó, realmente no tuvo mucho que ver conmigo. Yo solo estaba ahí para echarle una mano.

Capítulo 300 1

Capítulo 300 2

Capítulo 300 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cazando al Infiel: ¡Lárgate, Traidor!