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Cazando al Infiel: ¡Lárgate, Traidor! romance Capítulo 495

Gabriel se quedó con una expresión sombría. Petrona se inclinó hacia Salomón y le dijo:

—Mi niño, aunque tus piernas estén heridas, aunque nunca puedas volver a ponerte de pie y tengas que usar una silla de ruedas, no importa. Eres un buen descendiente de la familia Escalante. Te protegeremos y cuidaremos toda la vida, no te preocupes.

Salomón sintió un nudo en la garganta. Aunque su abuela estuviera confundida, su amor y su cariño por él seguían intactos.

Petrona sonrió con ternura.

—¿Dónde está mi hijo? Quiero verlo. Mi hijo era tan listo de pequeño, seguro que de mayor es muy guapo. Si su hijo es tan apuesto, mi hijo tiene que serlo también. ¿Dónde está? Déjenme verlo.

Las palabras de Petrona llenaron de amargura a Blanca, que se acercó rápidamente y le tomó la mano.

—Suegra, su hijo está de viaje de negocios, no está en casa.

—Ah, mi hijo está trabajando fuera. Bueno, entonces lo esperaré aquí en casa. ¿Tú eres su esposa?

Blanca asintió.

—Sí, soy su esposa, su nuera.

—Mi hijo debe de ser muy guapo para haberse casado con una mujer tan bonita como tú.

Blanca no esperaba que su suegra, aun en su estado de confusión, intentara animarla.

—Su hijo es sin duda muy apuesto, si no, ¿cómo me habría fijado en él?

—Vaya, vaya, qué bien hablas de tu propio marido.

Era la primera vez desde la muerte de su esposo que suegra y nuera hablaban de él con tanta alegría.

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