Cecilia estaba muy ocupada todos los días, y Delfina no era la excepción.
Ivana le contrató un tutor a Delfina, manteniéndola estudiando todo el día. Con el horario lleno, no tenía tiempo para vigilar a Cecilia.
El resultado de la prueba de paternidad también salió, lo que tranquilizó a Arturo.
Temía que hubiera otro error y que la familia Ortiz volviera a ser el hazmerreír de toda Villa Solana.
En el instituto seguían circulando rumores sobre el accidente de tráfico de Cecilia. La describían como una chica cruel y malvada.
Decían que, aunque ya no era la hija de la familia Ortiz, seguía siendo arrogante e hipócrita.
El rumor más ridículo era que, durante el accidente, había retrasado el tratamiento de una niña pequeña y había causado su muerte.
Decían que la policía no había procedido legalmente contra ella solo porque era estudiante.
Los rumores se volvían cada vez más disparatados, como si Cecilia estuviera a nada de que la arrestaran.
Cecilia no entendía qué traía esa gente en la cabeza.
¿Cómo podía haber personas tan estúpidas?
Ella iba a clases tranquila y se iba a casa en cuanto terminaba, sin quedarse ni un segundo más.
Lo más absurdo fue cuando su tío Raúl Ortiz, al no tener tiempo, envió al chofer a recogerla. Alguien tomó fotos y las difundió en el foro escolar.
Decían que, tras dejar la familia Ortiz y no conseguir dormitorio en el instituto, Cecilia se había degradado y estaba siendo mantenida por un hombre mayor.
Que el dinero que traía se lo daba ese "viejo" y que la razón por la que se iba a casa justo después de clases era para ir a atenderlo.
Incluso cuando Cecilia iba al baño, podía escuchar a estudiantes de otros grupos murmurando sobre ella.
Pero cuando ella los miraba, se acobardaban como ratones y no se atrevían a decir nada en su cara.
Quizá porque sabían que Cecilia ya había dejado a un compañero en el suelo y que su tío casi manda al hospital a otro.
Los chismes y las malas lenguas cansan; mientras menos se explicaba Cecilia, más se desataban los rumores
.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cecilia: De rechazada a soberana