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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1851

Cecilia entendía un poco la soledad de Dora.

Ella misma había pasado por eso.

Aunque antes había personas que se morían por ser sus amigas, todas lo hacían buscando acercarse al poder de la familia Ortiz.

En ese entonces, como la señorita Ortiz, ella no era más que un trofeo o un peón para los demás.

Solo después de desvincularse de la familia, Cecilia pudo ser realmente ella misma.

Fue entonces cuando descubrió que, aparte de Sandra Castro, parecía no tener ninguna otra amiga de verdad.

Incluso Josefina Ortiz la buscó únicamente después de que ella dejara la casa familiar.

Ambas hicieron las paces solo porque Cecilia ya no era la prometida de Ramiro Gallegos.

Bueno, para ser exactos, fue porque tenían un enemigo en común.

Para Josefina, el enemigo de su enemigo era su amigo.

Pero, a los ojos de Cecilia, simplemente le daba pereza pelear con ella.

Al fin y al cabo, habían crecido juntas; Josefina era un libro abierto, demasiado fácil de leer.

Desde que eran niñas, Josefina jamás le había ganado en nada, así que a Cecilia le daba pereza discutir porque le parecía aburrido.

—¡Si quieres vamos a comer juntas, yo te invito!

Con las amigas que quería, Dora era sumamente generosa.

Eso provocaba que algunas personas se acercaran a ella por puro interés.

Sin embargo, Dora había crecido en un entorno privilegiado y tenía un sexto sentido para detectar a los falsos.

Cuando se topaba con alguien así, no se andaba con rodeos.

Una vez que las ponía en su lugar y las avergonzaba, esas personas no tenían el descaro de volver a buscarla.

Al fin y al cabo, ya las había calado y sabían que no sacarían provecho de ella.

—Invito yo —dijo Cecilia—. Te llevaré a un lugarcito donde la comida es buenísima y el dueño es muy honesto.

Al escucharla, Dora ni siquiera pensó en negarse.

—¡Me parece perfecto! La próxima vez pago yo, también conozco un par de buenos restaurantes.

Dora no tenía ni un pelo de pretenciosa; era una chica completamente directa.

—Espérame un segundo, voy a la escuela por mis apuntes. Ya casi son los exámenes finales.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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