—Ceci, hace mucho que no vienes a casa, deberías venir más seguido a visitarnos. —Las palabras de Ivana sonaban demasiado falsas.
Cecilia ni siquiera se molestó en responderle.
Ivana le pasó un plato de fruta y luego dijo: —Desde que quedaste en primer lugar, varias señoras me han preguntado si ya tienes novio.
—Cuéntame, ¿has conocido a algún muchacho que te guste en la escuela?
Que Ivana se preocupara por su vida sentimental era realmente sorprendente.
—No, estoy enfocada en mis estudios. Por ahora no considero tener novio.
Ivana suspiró aliviada en su interior.
Si no le gustaba nadie, sería más fácil de manipular.
—Bueno, ahora que fuiste el primer lugar en el examen, podrías considerarlo. Si el muchacho es de buena familia, no estaría mal formalizar algo pronto.
—Quizás hasta pueda ser de ayuda para tu futuro.
Ivana terminó de hablar y observó la reacción de Cecilia.
Si no mostraba mucho rechazo, Ivana se disponía a soltar la propuesta de Irene.
Cecilia respondió: —Creo que no necesito ninguna ayuda.
—Por muy buenas que sean las condiciones de la familia, si la persona no tiene capacidad, puede acabar con toda la fortuna.
—Entonces búscate uno que tenga capacidad y buena familia —replicó Ivana de inmediato.
Cecilia se dio cuenta de que Ivana estaba decidida a presentarle a alguien.
¿No se suponía que la empresa estaba en problemas?
¿Cómo tenía tiempo para estas cosas?
—No tengo prisa, todavía soy joven —dijo Cecilia, rechazando la idea indirectamente.
—En realidad, fui a buscarte porque hay algo que quiero platicar contigo. —Al ver que Cecilia no mordía el anzuelo, Ivana tuvo que ir al grano.

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