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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 871

—El respaldo económico de una mujer no puede ser poco, o la familia de su marido la verá de menos.

En su momento, Nora le había echado el ojo al patrimonio de Lourdes, con la esperanza de que la familia Palacios le diera menos.

Lourdes nunca lo olvidó.

Quién sabe si Nora lo había olvidado o si simplemente ignoró la indirecta de Lourdes.

Como fuera, hizo oídos sordos y exclamó con frustración:

—¡Aunque sea una hija de la familia, no es tuya! ¡Esa muchacha no tiene nada que ver contigo!

Lourdes respondió con tranquilidad:

—Las acciones de la familia Ortega tampoco tienen nada que ver conmigo, a fin de cuentas, mi apellido no es Ortega.

Si de extraños se trataba, ella era la verdadera forastera. Cecilia, al menos, compartía la sangre.

Además, las acciones de Luciana se las habían dejado a Cecilia desde hace tiempo. Fue la muchacha quien se negó a aceptarlas.

Sin embargo, toda la familia Ortega daba por hecho que le pertenecían, y nadie más se atrevía a codiciarlas.

—¡Pero tus hijos se apellidan Ortega! ¡Tuviste dos de un solo golpe, eres una heroína para la familia Ortega! —insistió Nora.

Lourdes se quedó sin palabras al ver a su cuñada. ¿En qué época vivía para hablar de ser una heroína por parir? Si alguien la escuchara, sería el hazmerreír de todos.

—Cuñada, te estás imaginando cosas.

Para Nora, la tonta era Lourdes. Si no peleaba por lo suyo ahora, después se quedaría con las manos vacías.

—Te lo digo por tu propio bien. Si no quieres escucharme, allá tú —dijo—. Pero cuando mis sobrinos te lo echen en cara, no vayas a llorar.

Nora hablaba con aires de superioridad, con esa típica actitud de «lo hago por ti y encima me desprecias».

Lourdes suspiró con resignación.

—Confío en que mis hijos pueden ganar su propio dinero.

Las acciones del abuelo podían ir a parar a las manos que él decidiera.

Capítulo 871 1

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