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Ciega por tu Mentira romance Capítulo 221

Cálmate.

Respira y cálmate.

Con lo que conocía a Mauro, él no era el tipo de hombre que se aprovecharía de una situación así.

Además, Amanda estaba segura de que no habían llegado a mayores.

Pero, ¿cómo explicaba esos chupetones?

No era como si se los hubiera hecho ella sola.

Mientras se cambiaba de ropa, Amanda debatió consigo misma si debía preguntarle a Mauro, pero temía que la conversación se volviera demasiado incómoda.

Después de darle muchas vueltas, decidió no preguntar nada.

El proceso no importaba, lo que importaba era el resultado.

Y el resultado era que Mauro era un caballero y no se había aprovechado de ella.

Amanda abrió la puerta con suavidad, planeando escabullirse sin hacer ruido, cuando de repente se topó con Mauro saliendo de la cocina.

Ambos se quedaron mirándose, en un silencio incómodo.

La reacción instintiva de Amanda fue cubrirse el escote, pero fue demasiado tarde.

Mauro no estaba ciego; ella llevaba un vestido con cuello en V, y las marcas rojas, como «flores de ciruelo» sobre su piel blanca en la clavícula, eran demasiado llamativas.

La cara de Amanda se puso roja de vergüenza.

Un rastro de nerviosismo también cruzó por el rostro de Mauro.

Él desvió la mirada. —Lo siento. Ayer estabas muy... entusiasta. Soy un hombre normal, así que hubo cosas que no pude... controlar. Si planeas...

—Para.

Amanda lo detuvo de golpe, deseando que la tierra se la tragara en ese instante. —Señor Díaz, somos adultos. Incluso si hubiera pasado algo, no sería culpa tuya. Además, la que debería disculparse soy yo.

Sentía las mejillas ardiendo, y su mente traicionera comenzaba a imaginar lo «entusiasta» que había estado la noche anterior.

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