Una idea algo extraña pasó por la mente de Celia. Simón no se dio cuenta de lo que ella estaba pensando, solo creyó que le daba vueltas al asunto para entender su relación con Ben. Sin cambiar el gesto, él sonrió.
—Me habría gustado ser amigo de tu hermano… Pero, qué lástima...
No terminó la frase. Su sonrisa desapareció y miró a Celia con una expresión seria.
—Para ser honesto, te envidio.
Dicho esto, se fue sin decir nada más ni esperar la respuesta de Celia. Cuando ella reaccionó, se sintió confundida. ¿Por qué dijo que la envidiaba? Pero no prestó mucha atención en eso. Por ahora lo que más le importaba era confirmar esa sospecha que tenía.
***
Al día siguiente, Lluvia y Yael estaban de compras. Desde que se agregaron en WhatsApp, se mensajeaban mucho. Yael la invitaba a cenar de vez en cuando y la acompañaba a comprar.
Después de unos días, Lluvia ya no lo rechazaba. Aunque no era tan guapo como Simón, era divertido y caballeroso. Cuando Yael hacía fila para comprar café, sonó su celular. Al ver que era una llamada de Celia, contestó.
—Lluvia, ¿estás en casa? —preguntó Celia.
—Estoy fuera con un amigo. ¿Qué pasa?
Celia dudó unos segundos antes de proponer su idea.
—Quería pedirte un favor. Como te llevas bien con Simón, podrías entrar a su departamento sin problemas, ¿verdad?
—Sí, claro.
—¿Podrías conseguirme algo personal de él? Por ejemplo, un cepillo de dientes usado.
—¿Qué? —Lluvia parpadeó con confusión—. Pero, ¿para qué quieres eso? ¡Qué petición más rara!
Celia forzó una risa para disimular.
Yael casi se ahoga con la bebida.
—Pero ella se especializa en la neurociencia, ¿no? ¿Cuándo cambió de campo? ¿Qué estudio necesita un cepillo de dientes usado…?
De pronto, tragó sus palabras en seco. Un cepillo de dientes usado… Si no era para una prueba de ADN, ¿para qué más qué lo necesitaría? ¿Celia quería hacerle una prueba de ADN a Simón? Eso era algo serio y tenía que avisarle a César.
—¿Por qué pones esa cara? —preguntó Lluvia al verlo tan callado.
—Ah, nada. —Sonrió—. Sí, de hecho ese tipo de estudios existen. Seguro es por eso.
***
En la terraza del instituto, Celia colgó la llamada y se paró allí un buen rato. Nicolás la vio y se le acercó.
—¿Qué te pasó? ¿Por qué te escondes aquí?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
y el final para cuando?...
Que historia más laaaaaarga que hasta autora confundía los nombres de los protagonistas mientras la escribía 😄😄😄😄...
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
Habrá más capítulos? Gracias...
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...