David salió del quirófano y pasó dos días en observación en una habitación individual en la UCI. Cuando Nicole y los guardaespaldas conversaban en el pasillo, la puerta del ascensor se abrió y César salió de él.
—Jefe —dijo Nicole, acercándose—. La operación del señor David fue un éxito, pero el médico dice que tendrá que permanecer unos días más en la UCI.
César se detuvo frente a la habitación y miró por la ventanilla.
—¿Despertó?
—Sí, pero no ha dicho nada.
César asintió levemente.
—Sigan vigilándolo. Cuando quiera hablar, me avisan.
Nicole asintió. Luego se apartó con él para tratar otro asunto.
—Leonardo y Lola tienen boletos para salir del país pasado mañana. Compraron tres, uno es para Alfredo.
César desbloqueó la pantalla de su celular y revisó un mensaje, impasible.
—¿Zack no se va?
—Tampoco podría —respondió Nicole. Si ella podía adivinar por qué Zack se quedaba, César seguramente también lo sabía.
—Dice que quiere verme para hablar dentro de unos días.
Nicole se sorprendió.
—¿Zack?
César guardó el celular con indiferencia.
—Quizás.
***
Celia se miró al espejo. Su vientre empezaba a notarse. Menos mal que era invierno y la ropa gruesa lo disimulaba. En verano, sería imposible ocultarlo. En ese momento, sonó su celular. Era una llamada de Ben.
—¡Ben! —contestó ella, sonriendo.
—He visto las noticias. ¿Cómo estás?
Celia se acercó a la ventana y contempló el paisaje invernal.
César, desconcertado, entrecerró los ojos. Celia se bajó un poco la bufanda y sonrió.
—¿Sorpresa?
César la miró sin decir nada. Ella le dio un golpecito en el hombro.
—¿Qué te pasa? ¿Te asusté?
Él bajó la mirada, se aflojó el cuello de la camisa, la tomó de la muñeca y la llevó a su despacho. Cerró las cortinas, bajó las persianas, la levantó en brazos y la sentó sobre el escritorio. Luego, la besó.
Ella se dejó llevar. Poco a poco, le rodeó el cuello con los brazos y el ambiente se volvió íntimo. Sin embargo, en cuanto sintió que él empezaba a alterarse, Celia lo detuvo.
—Hasta aquí.
—¿Cómo? —preguntó él, con voz ronca y la mirada turbia—. Vienes a buscarme, ¿y no me dejas seguir?
Ella apoyó los dedos sobre sus labios.
—No.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
Habrá más capítulos? Gracias...
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...
Me ha gustado esta novela, pero siento que se está extendiendo demasiado, muchos problemas y no se resuelve ninguno. Ojalá no la alarguen más, y todo no se vaya a resolver en el último capítulo, como siempre....
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...