La expresión de César se ensombreció. En sus ojos se reflejaba un disgusto evidente.
—Mi abuelo le falló a usted. Si quisiera desenterrarlo de su tumba, no se lo impediría, pero su venganza involucró a personas inocentes.
—¿Personas inocentes? —Olivia soltó una risa sarcástica—. ¿Crees que tu abuela lo era?
Él acarició su reloj con la yema de los dedos.
—¿Qué quiere decir?
—¿Cómo crees que murió mi hermano? ¡Fue su culpa! —Olivia dejó la taza sobre la mesa con un golpe seco. El líquido caliente salpicó y se deslizó por la madera, dejando un rastro oscuro. Sus dedos temblaban por la fuerza. El rencor acumulado durante décadas brotó con sus palabras.
—Acepté la traición de Liam Herrera y pensé en dejarlo atrás, pero mi hermano no podía verme sufrir. Quiso pedir justicia en mi nombre, ¡pero los Muñoz lo humillaron! ¡Liam ni siquiera se atrevió a defender a su amigo! Saúl cayó en depresión por eso y empezó a rechazar la comida. Si Valeria no hubiera ido al hospital a convencerlo de que se reconciliara con Liam, de que aguantara la humillación, ¿acaso habría muerto con ese pesar?
Tras desahogar décadas de emociones, Olivia recuperó el aliento y rio con amargura.
—Dejé que Valeria viviera hasta una edad avanzada. Fue muy bondadoso de mi parte. Si no, ¡la habría mandado al otro mundo hacía tiempo para que se reuniera con su esposo!
César apretó los puños. Su semblante se había vuelto un poco aterrador. Sabía que su abuelo había sido injusto con Olivia, pero desconocía por completo la relación entre su abuela y ella. No podía confirmar si lo que Olivia decía era cierto, pero lo que sí podía afirmar es que ella estaba detrás del accidente.
—Sé que dijo todo eso para cobrarse la deuda con los Herrera. Lástima que no soy como mis mayores, que la respetaban. Conmigo esto no funciona —dijo César mientras golpeteaba ligeramente la mesa con los dedos. Su cara se tornó severa, intimidante—. No dejaré que ninguno de los implicados en el accidente se libre.
El corazón de Zack se hundió, pero Olivia no mostró la menor preocupación.
—¿Crees que esto depende de ti?
César la miró fijamente.
—Tu esposa se llama Celia Sánchez, ¿cierto?
—Hola, señorita Sánchez —dijo Laura, saludándola con la mano y una sonrisa ambigua—. Te estaba esperando.
—¿A mí? —Celia la observó. Algo en ella le pareció extraño.
Laura se levantó, sacó una porra extensible de su chaqueta y se acercó a ella.
—Lo siento, pero tendrás que venir conmigo.
Celia retrocedió de golpe. En ese momento, Carlos entró en la casa.
—Celia, ya volviste…
—¡Corre! —gritó Celia, sin tiempo para explicaciones, y lo empujó hacia fuera.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
Habrá más capítulos? Gracias...
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...
Me ha gustado esta novela, pero siento que se está extendiendo demasiado, muchos problemas y no se resuelve ninguno. Ojalá no la alarguen más, y todo no se vaya a resolver en el último capítulo, como siempre....
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...