Entrar Via

Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 729

César emitió un suave asentimiento. En su cara no se reflejaba la menor sorpresa.

—Un hombre como Nicolás… Es poco probable que se fije en ti.

Lía, que no paraba de llorar, al oírlo se quedó callada de repente. Lo miró con incredulidad.

—¿Qué quieres decir con eso? ¿Acaso soy tan mala?

Sollozó, a punto de echarse a llorar. La empleada se apresuró a consolarla y luego miró a César.

—Señor, la señorita Lía ya está muy triste. No debería decirle esto.

—¿Acaso no es verdad? —El tono de César no era de broma y su expresión era muy seria—. Solo la rechazaron, pero ella condujo borracha y tuvo un accidente. También montó un escándalo en la comisaría. Eso es lo que hace una niña malcriada cuando no le dan lo que quiere. Sin embargo, una niña puede ser inmadura, pero ella ya es una adulta. Si yo fuera Nicolás, también me alejaría de ella.

Lía quedó atónita. Las lágrimas se le secaron de golpe y ya no supo qué responder. Sabía que César le estaba diciendo en la cara que era una inmadura. Pero, al pensarlo bien, estaba diciendo la verdad.

Lía se levantó lentamente. Estaba hecha un desastre, pero había tomado una decisión.

—Ya sé lo que tengo que hacer.

A la una de la tarde, Lía ofreció una disculpa pública por conducir borracha y por haber provocado problemas en la comisaría. Su disculpa fue sincera, incluso declaró que no volvería a tramitar su licencia de conducir. El video no recibió críticas; al contrario, fue bien recibido por el público.

Después de la rueda de prensa, Lía estaba en el camerino mirando los comentarios en su celular mientras suspiraba. Pensaba que, debía de estar aún borracha para haber prometido que jamás volvería a sacar la licencia…

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró