—Entonces no te arrepientas —dijo Celia, mordiéndose el labio. Sin esperar respuesta de César, se dio la vuelta y entró a la casa, cerrando la puerta tras de sí. Sabía perfectamente que, si se quedaba un segundo más, terminaría cambiando de opinión.
César esperó pacientemente en el auto hasta que la luz de la habitación de ella se encendió, y solo entonces se fue del lugar.
***
Al día siguiente, en el aeropuerto, Carlos se estacionó justo en la entrada de la terminal. Bajó con Celia y sacó el equipaje de la cajuela.
—Celia, en cuanto llegues, envíame un mensaje.
Ella tomó la maleta y le sonrió con ternura.
—De acuerdo.
Luego, se adentró en el aeropuerto arrastrando su equipaje. Tras pasar sin contratiempos el control de seguridad, Celia se dirigió a la sala VIP para esperar tranquilamente la hora de abordar. Revisó su celular por un momento y, al ver una publicación reciente de Lía, se sorprendió.
"¿Lía también está en el aeropuerto? ¿Será posible que…?"
Marcó su número de inmediato. La llamada fue contestada pronto.
—¿Celia? ¿Qué pasa? —preguntó Lía desde el otro lado.
—Vi tu publicación en redes. ¿Estás en el aeropuerto?
—Sí, justo estoy pasando por el filtro de seguridad.
Al escuchar el bullicio de fondo, Celia lo adivinó.
—¿A qué lugar vas? ¿A Solestia o…?
Lía vaciló por un instante y, con una sonrisa forzada, confesó:
—Voy a… voy a luchar por mi amor.
—¿Y qué va a pasar con las fiestas? —preguntó Celia.
—Hay fiestas todos los años. No pasa nada si falto a una. Además, mi mamá ya está convencida de que Nicolás es mi novio. Si no regreso con él, ni siquiera me va a dejar entrar a la casa —se quejó Lía en un tono quejumbroso.
Celia sonrió, llena de resignación.
—Bueno, yo también estoy en el aeropuerto. ¿A qué hora sale tu vuelo? Si tienes algo de tiempo libre, puedes venir a acompañarme en la sala VIP.
Lía se sorprendió.
—¿Vas a regresar a Ficus?
—Sí.
—¿Y César? ¿Lo sabe?
Carlos la escudriñó detalladamente una vez más.
—¿Acaso no nos hemos visto antes? —preguntó, directo.
Ella se mantuvo en silencio y no emitió respuesta alguna. Tomás, al notar que Carlos no le quitaba la mirada de encima, le colocó una mano en el hombro y lo apartó un poco.
—Oye, contrólate. ¿Esa es la forma adecuada de mirar a una mujer?
—No, hablo en serio. Me resulta muy conocida. Pregúntale si por casualidad no conoce a mi hermana…
—No tiene sentido. —Tomás lo interrumpió, alejándolo un par de pasos más mientras se señalaba la cabeza—. Ella ni siquiera es capaz de recordar su nombre completo. Lo único que sabe con certeza es que es médico y, de verdad, tiene un gran talento para curar a las personas.
—¿Sufre de amnesia? —preguntó Carlos, sorprendido.
Tomás le explicó detalladamente que su amigo la había encontrado varada en la zona de la frontera. No traía consigo ningún tipo de documento de identidad y no lograba recordar absolutamente nada de su pasado. Solo sabía que ejercía la medicina y que su nombre era Luna.
—¿Ni siquiera tienes la certeza de quién es y te atreves a traerla aquí? —reclamó Carlos.
—Mi amigo se apiadó de su situación. Además, nuestra intención es ayudarla a recuperar su identidad. Te aseguro que sabe muchísimo de medicina. Curó a mi amigo de una dolencia crónica que padecía desde hacía años. Como tu hermana también es doctora, pensé que podrían intercambiar puntos de vista —concluyó Tomás, mientras intentaba buscar el celular en el bolsillo de Carlos.
Él lo esquivó y guardó su celular en su bolsillo de nuevo.
—Ni te molestes en buscarla. Ya se fue.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
y el final para cuando?...
Que historia más laaaaaarga que hasta autora confundía los nombres de los protagonistas mientras la escribía 😄😄😄😄...
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
Habrá más capítulos? Gracias...
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...