—¡Puah!
Salma escupió de golpe el jugo que acababa de beber. Se apresuró a limpiarse la boca con una servilleta y miró a Celia con incredulidad.
—¿Hablas en serio?
—Claro que sí.
—¿Y no has pensado en lo que él pueda querer?
Celia sonrió con complicidad y se acomodó en el sillón.
—Él jamás se toma la molestia de buscar a ninguna mujer, pero anoche, cuando vio que no regresabas, salió de inmediato a buscarte. Si no le interesaras, no lo habría hecho.
Salma apretó el vaso entre sus manos, sin saber qué decir.
—Tampoco quiero presionarte —añadió Celia con dulzura—. Si Ben no te gusta, de nada sirve que insista. Solo quería decirte que le gustas. Y aunque no termines siendo mi cuñada, siempre vas a ser mi amiga.
Lo decía para tranquilizar a Salma. Después de todo, no quería asustarla. Salma sintió una cálida agitación en el pecho.
***
—¿De verdad ya le dijiste lo que sientes? —preguntó Soren, incrédulo, mirando a su amigo, que era un hombre tan reservado que jamás esperó que tomara la iniciativa tan pronto.
Ben ejecutó un golpe perfecto con el palo de golf y la pelota entró directo en el hoyo.
—Escuchó nuestra conversación ayer.
—¿Cuándo? —Soren quedó desconcertado—. ¿Acaso no había salido?
—Había regresado.
Soren ató cabos de inmediato.
—Con razón te le declaraste de una vez. Era para evitar que se hiciera ideas raras en la cabeza. —Se inclinó hacia él con curiosidad—. ¿Y qué te respondió?
Ben limpió la cabeza del palo con indiferencia.
—No tengo prisa por saber su respuesta.
Soren hizo un gesto de decepción.
—Bueno, allá tú, ¡pero tengo mucha curiosidad!
—¡Soren!
Una mujer vestida con un elegante conjunto blanco de golf se les aproximó con una sonrisa.
—Hola, Soren. Cuánto tiempo sin verte.
—Bueno…
Soren echó un vistazo a Ben y, de repente, se le ocurrió un plan. Sonrió con malicia.
—Te voy a pasar su contacto.
A Rosaura se le iluminó la cara.
—¡Muchísimas gracias!
Después de una breve charla, ella se fue. Al ver que su amigo se acercaba con una sonrisa maliciosa, Ben arrugó la frente.
—Creo que Davinia necesita saber lo que pasó.
—Oye, no vino por mí. —Soren se justificó, cruzándose de brazos—. Recuerda que soy un hombre felizmente casado.
Ben lo miró con expresión confundida.
En ese momento, su celular vibró en el bolsillo. Era un mensaje de un número desconocido. Su número personal no se podía rastrear con facilidad y casi nunca lo usaba para asuntos casuales.
Fue entonces cuando entendió todo. Miró a Soren, quien mantenía una sonrisa burlona en la cara.
—¿Acaso te volviste loco?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Y no te deja leer mas allá del 837. Como se accede a los últimos capítulos?...
Que fiasco de novela leer tanto para llegar al final que no es final 🤦...
Que fiasco de novela leer tanto para llegar a un final que no es final 🤦...
y el final para cuando?...
Que historia más laaaaaarga que hasta autora confundía los nombres de los protagonistas mientras la escribía 😄😄😄😄...
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
Habrá más capítulos? Gracias...