Lía dejó escapar una risa amarga. Con los ojos enrojecidos, se secó las lágrimas con el dorso de la mano, temiendo que Alexander pudiera descubrir su fragilidad. Abrió WhatsApp, buscó el chat de Nicolás y lo bloqueó. Acto seguido, con determinación, redactó una breve publicación en sus redes sociales.
"A partir de hoy, ¡me dedico a arrancarme de raíz la espina que traía clavada en el corazón!"
Instantes después, el celular comenzó a vibrar. En la pantalla destellaba la llamada entrante de su madre, Sandra.
—¡Mira las cosas que publica tu hija! —comentó Sandra mirando la pantalla del celular de la empleada doméstica, revisando atónita la red social de Lía—. ¡Y nos tiene bloqueados para que no veamos la mayoría de sus fotos!
A Lía le gustaba publicar fotos en las redes sociales. Jamás se había tomado la molestia de borrar sus publicaciones, pero sí solía restringir el acceso a sus padres para evitar reclamos. Sin duda alguna, esta vez se le había pasado configurar la privacidad. La empleada no tuvo de otra que confesarle a Sandra la verdad.
Fernán, padre de Lía, suspiró con impotencia.
—Los hijos van creciendo y terminan guardando sus propios secretos, es de lo más normal —respondió.
—¿Acaso salir de fiesta todas las noches te parece normal? —replicó Sandra, conteniendo a duras penas el enojo—. Ahora ni siquiera se digna a dormir en esta casa. El día que regrese embarazada, ¡le rompo las piernas yo misma!
—Tranquilízate un poco. —Fernán intentó calmarla—. Nuestra hija es una muchacha sensata y sabe perfectamente lo que hace.
—El problema es que siempre la consientes demasiado.
Dos horas más tarde, Lía cruzó el umbral de la casa cargando su equipaje. Al verla con el cabello tan corto, la empleada doméstica tardó unos segundos en reconocerla.
—Señorita, ¿de verdad es usted? ¿Qué le pasó en el cabello?
—¿Qué tal se ve? —preguntó Lía, dando una vuelta coqueta sobre sus talones. Parecía bastante feliz.
—La verdad es que le favorece muchísimo. Su cara se ve mucho más fina y elegante —comentó la empleada doméstica sonriendo.
Lía esbozó una amplia sonrisa de satisfacción y, al divisar a su padre bajando por la escalinata principal, corrió hacia él y lo saludó con entusiasmo:
—¡Papá!
Lía se llevó la mano a la boca, comprendiendo de inmediato su descuido.
—No te angusties —dijo Fernán, comprensivo—. Ya no eres una chiquilla menor de edad. Procura no hacernos pasar más preocupaciones y ve a hablar con tu mamá.
—Bien, lo haré —respondió ella.
Lía sintió que un nudo opresivo se le formaba en la garganta al ver que Fernán no tenía ninguna intención de culparla por su larga ausencia de casa. Y más aún al regresar y encontrar consuelo, todas las emociones que había guardado durante su ausencia brotaron de golpe. Se acercó impulsivamente a Fernán y lo abrazó con los ojos enrojecidos.
—Cariño, ¿por qué te pones así? —preguntó Fernán, sorprendido.
—Papá, de verdad perdóname por todo el malestar que les causé. Les prometo que no me vuelvo a ir de la casa. De ahora en adelante haré todo lo que ustedes me pidan, me meteré a estudiar la carrera que quieran, lo que sea… —expresó Lía entre sofocados sollozos.
Desde lo alto de las escaleras, Sandra observó en silencio a su hija llorar pesadamente en los brazos de su papá, sintiendo cómo toda la rabia acumulada se evaporaba en un instante. A fin de cuentas, aunque Lía había tenido que tropezar y sufrir por amor, esa amarga experiencia le había servido para sentar cabeza y madurar. Y en última instancia, eso era lo único que realmente importaba.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Últimos capítulos por favor...
Y? Cuando se van a poder leer los últimos capítulos? Solo están disponibles hasta el 837...
Y no te deja leer mas allá del 837. Como se accede a los últimos capítulos?...
Que fiasco de novela leer tanto para llegar al final que no es final 🤦...
Que fiasco de novela leer tanto para llegar a un final que no es final 🤦...
y el final para cuando?...
Que historia más laaaaaarga que hasta autora confundía los nombres de los protagonistas mientras la escribía 😄😄😄😄...
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...