Una chispa de decepción cruzó por los ojos de Marta.
—Ya veo…
Era comprensible. Después de todo, ella misma se había comportado de manera despectiva con Celia en el pasado. Y para colmo, César y ella estaban divorciados… Pero pensándolo bien, creía que César tampoco parecía esforzarse demasiado. No dudó en reprenderlo.
—¿En qué estás pensando? ¡Celia está embarazada de tus hijos! ¿Por qué aún no la has convencido de volver a casarse contigo? Si para el día en que nazcan ni siquiera te reconocen como su padre, ¡mejor ni te aparezcas en esta casa!
La empleada se sobresaltó ante el regaño. César casi se atraganta con el café que tenía en la boca, pero, al ver la expresión seria de Marta, solo pudo esbozar una sonrisa resignada.
Marta, aunque molesta con la situación, estaba consciente de que gran parte de la culpa recaía sobre ella.
—Si ella accede a perdonarme, estaré más que dispuesta a cuidarla el resto de mi vida como se merece.
César dejó escapar una risotada.
—¿Usted? ¿Cuidarla a ella?
—¿Y qué tiene de raro? ¿Acaso no es mi deber cuidar de mi nuera y de mis nietos?
—Por supuesto que sí —respondió César, poniéndose de pie—. La decisión de casarnos otra vez depende enteramente de ella. Sin embargo, ya me confirmó que los niños van a nacer aquí en la capital, así que tendrás muchas oportunidades para convivir con ellos.
Marta sintió un enorme alivio y una alegría sincera le iluminó la cara.
***
Cuando César salía a la entrada de la residencia, Nicole ya lo estaba esperando.
—¿Surgió algún avance con respecto al tema de los medicamentos adulterados?
Nicole bajó la cabeza y le respondió con un tono serio:
—Los encargados de la fábrica y los directivos solo dan evasivas. Sostienen que era un problema imposible de prever y que los insumos se adquirieron siguiendo los canales habituales.
César arrugó la frente. El Valle llevaba décadas colaborando con esa misma planta de producción y jamás se había registrado un solo fallo de ese tipo. ¿Por qué el problema apareció justo en ese momento?
—¿Quién se encuentra al frente de la planta actualmente?
—Pablo González. Anteriormente se desempeñaba como directivo en el Grupo Nolan. Dicen que dejó ese puesto por desacuerdos con las prácticas internas de la empresa. Como es un experto en la fabricación de medicamentos dirigidos, en teoría, no tendría por qué haber cometido una negligencia así.
César se quedó analizando el asunto.
En ese momento, al cruzar hacia el área del jardín, divisaron a Sandra y a Lía caminando hacia la entrada. Nicole saludó a Sandra de inmediato con cortesía:
—Señora, buenas tardes.
Sandra asintió brevemente con la cabeza y se dirigió a César.
—Regresaste.
—Así es, tía. ¿Vino a hacerle una visita a mi mamá?


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
y el final para cuando?...
Que historia más laaaaaarga que hasta autora confundía los nombres de los protagonistas mientras la escribía 😄😄😄😄...
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
Habrá más capítulos? Gracias...
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...