Tatiana apretó los labios con tanta fuerza que estuvo a punto de hacerse daño.
La noche anterior, cuando vio regresar a Fabián, se sintió tan feliz como hacía mucho no se sentía.
Además, todo el escándalo en redes había desaparecido de la nada.
Todo parecía volver a ser como antes.
Ella pensó que ese hombre todavía la quería, que por eso había regresado tan rápido.
Pero si en verdad volvió para divorciarse de Joana, ¿por qué no fue directo con ella?
Tatiana no se atrevía a profundizar en esa pregunta.
Fuera cual fuera la razón, ninguna le resultaba aceptable.
Tatiana respiró hondo para recuperar la calma, y soltó con sarcasmo:
—No creas que me vas a provocar. Si Fabián de verdad hubiera vuelto para divorciarse de ti, ya lo habría hecho y tendrías tus papeles en la mano. Seguro que tú eres la que está moviendo todo por detrás, capaz hasta te inventaste mal la fecha. Escúchame bien, no voy a dejar que te salgas con la tuya.
El razonamiento de Tatiana hizo que Joana casi soltara una carcajada.
En efecto, hace un momento había intentado provocarla para que soltara dónde estaba Fabián.
Jamás imaginó que Tatiana pudiera ser tan necia.
Sin embargo, sus palabras le dieron una nueva idea.
—Sí, claro, lo hice a propósito. Voy a seguir retrasando todo el tiempo que pueda, así nunca vas a ser la verdadera señora Rivas. ¿Y qué vas a hacer tú al respecto? —le siguió el juego Joana, fingiendo estar de acuerdo.
Tatiana tembló de coraje.
—¡Ni lo sueñes! ¡Voy a lograr que se divorcie de ti, vas a ver!
Joana esbozó una sonrisa y lanzó una bomba que sabía que enfurecería a Tatiana:
—¿Y tú crees que Fabián, tal como es ahora, de verdad va a divorciarse de mí por ti?
En cuanto terminó de hablar, Tatiana estrelló su celular contra el suelo.
—¡Maldita! ¡Esto no se va a quedar así!
Joana miró la pantalla apagada con total tranquilidad.
Esa misma noche, un tema subió directo al primer lugar en tendencias: [Tatiana y el presidente de Grupo Rivas asistieron juntos a una cena de gala].
Joana echó un vistazo a los comentarios en la plaza digital, llenos de halagos exagerados, y de inmediato buscó la dirección del evento.
Era una marca que llevaba años colaborando con Grupo Rivas.
—Fabián, dime qué hice mal… Dime en qué me equivoqué, yo puedo cambiar.
Antes, Tatiana tenía de todo: carrera, belleza, fama. Hasta cuando estaba con él, mantenía ese aire de igualdad y orgullo.
Jamás Fabián la había visto tan vulnerable.
Fabián sintió una mezcla extraña de emociones.
Sin saber por qué, le vino a la mente su propio comportamiento frente a Joana.
—Déjalo así —dijo Fabián, más relajado, sin insistir en que lo soltara.
Tatiana se iluminó de inmediato, como si el mundo volviera a girar a su favor.
—Sabía que eras el mejor, Fabián.
Fabián le regaló una sonrisa leve.
Las cámaras captaron ese preciso instante.
—Mira, ¿esa no es Tatiana? Y el que está con ella, parece que es el presidente de Grupo Rivas.
—Seguro es el mismo que siempre la ha estado apoyando desde las sombras. La verdad, hacen buena pareja.

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